Algún día quizás

Desde los inicios de la pandemia, hace ya dos años, la actividad turística se vio paralizada, prohibida y hasta juzgada y condenada por ser la transmisora del virus alrededor del mundo.

El conocimiento médico alcanzado en todo este tiempo, las agresivas campañas de vacunación o la tan buscada “inmunidad de rebaño”, lograron al fin alcanzar una cierta normalidad en los desplazamientos turísticos que hoy nos permiten mirar el futuro con otros ojos.

Con las fronteras cerradas, el turismo interno fue el gran protagonista en el mundo, y en nuestro país nos permitió darnos cuenta que había destinos maduros que supieron esperar que pase la peor crisis.

Asi, la Costa Atlántica bonaerense, las sierras cordobesas o Bariloche atrajeron a miles de viajeros, pero el fenómeno se repitió en cientos de destinos autóctonos no tradicionales.

Las cifras de ocupación y los gastos de los turistas batieron todos los récords en gran medida por el Plan Pre Viaje 2, aunque las limitaciones para viajar al exterior también colaboraron, y mucho, para que esto sucediera.

Como país no estamos acostumbrados a que el Estado prometa beneficios y que después cumpla; y sin dudas muchos descreímos de la oferta cuando a fines del 2020 se lanzo la primera versión del Plan Pre Viaje.

Recordemos que en aquel momento la economía de millones de hogares todavía sufría las consecuencias de casi 10 meses de cuarentena y las vacunas recién comenzaban a aplicarse en la población de mayor riesgo.

Cuando en agosto de 2021 se presentó el Plan Pre Viaje 2 la historia fue otra.

Compradores, potenciales pasajeros, y vendedores, prestadores de servicios, entendieron que aquella idea del año anterior podía ser la solución para una actividad que languidecía, y esta vez nadie quiso dejar pasar la oportunidad de viajar de manera más económica por nuestro país, pero, sobre todo, de viajar.

Mas de 4 millones y medio de personas compraron pasajes, camas de hotel, alquilaron cabañas y reservaron excursiones. Nadie podrá decir que no dio resultado. Ni los unos, ni los otros.

Tanto fue así, que, hasta el propio presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el inicio de las Sesiones Ordinarias del Congreso 2022, le dedicó unos párrafos de su discurso para referirse a la exitosa política de estado llevada a cabo por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación con el PreViaje2.

Recordemos que este plan, es la inversión mas importante del Estado en la actividad turística en toda la historia de nuestro país y que tal vez por eso sea uno de los éxitos de la administración Fernández.

Hoy ya se habla del Plan Pre Viaje 3, que estará amparado por una Ley, que buscará impactar en las temporadas medias y bajas y que apuntará a desarrollar destinos emergentes.

Hablamos de la generación de empleo genuino, de aporte al desarrollo de las economías regionales, de arraigo de los jóvenes en sus comunidades, pueblos y ciudades y de su amplio derrame laboral en la sociedad toda.

Si esto sucediera, quizás podamos lograr una verdadera Política de Estado turística, sin grietas, como sucede en muchos países del mundo. Solo debemos entender que por muy grande que sea Argentina, el país es uno solo.