Argentina y el mundo

Y ahora ¿Quién podrá ayudarnos? diría el Chapulín Colorado después de los anuncios de la administración FF relacionada con las nuevas medidas a tomar  a partir de mañana.

Era lógico y esperable que la actividad turística fuera la más afectada y hasta parece ser que el presidente Alberto Fernández recupera parte de la iniciativa de cómo manejar la segunda ola de esta maldita pandemia.

Ante lo que muestra el mundo, y sobre todo nuestros hermanos chilenos y brasileros, no parece que queden muchas alternativas.

Sin embargo, la política vuelve a mezclar la Biblia con el calefón y tapa lo urgente pensando que las elecciones son lo importante. Para ellos son importantes ¿y para nosotros qué? ¿Alguien piensa en nosotros?

Días atrás la coalición de Cambiemos le solicitó al Presidente que en lugar de cerrar las fronteras comprara más vacunas para evitar los contagios del Covid 19. ¿Estarán mirando el mismo canal que nosotros? ¿Sabrán lo que pasa en el planeta Tierra?

Sin ánimos de polemizar las cuestiones políticas, y entendiendo que la actividad turística es la más afectada por la pandemia, no podemos dejar de ver lo que está sucediendo con el descubrimiento de las nuevas cepas de contagio y sus consecuencias.

Mientras Gran Bretaña propone multar con hasta 5000 Libras a quienes elijan vacacionar en el extranjero, en nuestro país una oposición política enceguecida no deja de reclamar cambios que en nada se ajustan a lo que están haciendo otros gobiernos en el mundo civilizado de hoy.

Del otro lado, el oficialismo, se muestran como una coalición con ministros que se contradicen y generan dudas acerca de quién manda y quién no. Resultado… más incertidumbre.

Hace mucho que venimos diciendo que la crisis pandémica no debe ser un instrumento político, pero por lo visto la grieta nos lleva a una discusión sin sentido con el solo objetivo de captar votos.

Nada es más importante que la vida de las personas y todos de alguna manera hemos tenido un familiar, amigo, un conocido que falleció por contagio del Covid 19.

Un año después del inicio de la pandemia todos tenemos un familiar, un amigo, un conocido que ya fue vacunado contra el Covid 19.

Tal vez sea hora de que nuestra sociedad madure lo suficiente como para entender las diferencias entre las necesidades de los políticos y nuestras verdaderas necesidades.

De no ser así, que Dios y la patria se lo demanden.