¿Argentino? MARADONA!!!

Es muy probable que aquellos que tuvimos la oportunidad de viajar a los lugares más recónditos del planeta nos hayamos encontrado alguna vez con la dificultad de comunicarnos por cuestiones idiomáticas, una barrera muchas veces infranqueable.

Sin embargo, los argentinos siempre tuvimos un salvoconducto que afloja tensiones y permite un cierto acercamiento con nuestro interlocutor de turno. ¿Argentino? MARADONA!!! Y a partir de ese momento una tímida complicidad nos une con la gente del lugar, porque todos conocen al Diego.

Maradona fue, es y seguirá siendo un ícono de Argentina en el exterior, el gran Embajador de nuestro país, orgulloso de representarnos donde fuere.

Como argentinos nos cuesta mucho reconocer la grandeza de nuestros ídolos, tal vez porque son de acá, porque son nuestros; y por ser de acá los desvalorizamos naturalmente.

¿Cómo van a ser grandes si son argentinos?

Craso error caro lector, son más grandes por ser argentinos. Carlos Reutemann, Guillermo Vilas, Emanuel Ginóbili, Gabriela Sabatini, son sólo algunos ejemplos que deslumbraron y lo podrían acompañar en un escenario imaginario de celebrities autóctonas.

Maradona fue un ídolo que tuvo una cuestionable vida privada, sin dudas, pero una increíble vida pública.

Esa vida pública como deportista, permitió que mucha más gente en el mundo entero supiera que allá en el sur, en el continente americano, existe un país que se llama Argentina.

Porque él logró lo imposible, que nuestro país, indescifrable para los grandes pensadores de la historia, fuera conocido en todas partes.

Pero además, logro que la celeste y blanca con el 10 en la espalda sea vista en cada rincón del planeta portada con orgullo por grandes y chicos, sabiendo que su propietario original hacía magia con una pelota de fútbol.

Hay infinitas historias que nos muestran cómo la imagen de Diego Armando Maradona es sinónimo de Argentina, sea por sus éxitos o sea por sus miserias, aunque las primeras superan ampliamente a las segundas.

Porque hoy las repercusiones de su partida no hablan de sus adicciones, nos cuentan de sus logros como jugador de futbol y como líder.

Y no solo deportistas, también políticos, artistas, músicos y hasta el Presidente francés, Emmanuel Macron, dedicaron unos minutos de su agenda para recordarlo.

En FITUR de 2008, el entonces ministro de Turismo Enrique Meyer lo invitó a visitar el stand argentino y la repercusión fue tan grande que casi desborda la seguridad del evento.

Resultaba increíble ver cómo se iban vaciando de gente los pasillos para seguirlo en su caminata al stand argentino, una imagen irrepetible e inimaginable que permitió que muchos vieran por primera vez, y quizás por única vez, las imágenes exhibidas de nuestro país; descubriendo nuestras cataratas, nuestras nieves, nuestras montañas, nuestra gastronomía, nuestros vinos…

Maradona fue la representación más fidedigna de la argentinidad al palo, pero no solamente nosotros lo vamos a extrañar.

Chau Diego.

Gentileza Diego D´Angelo, Imagen Producciones