“Avión presidencial se alquila”

Bien podría ser el título de una película, pero no, es una situación absurda pero real: el presidente de México, López Obrador, anunció que ante la falta de compradores de su lujoso avión lo pondrá en alquiler para bodas y cumpleaños, y todo tipo de eventos privados.

La controversia con el avión presidencial mexicano continúa. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció que el lujoso avión presidencial será alquilado de forma privada para eventos especiales como bodas y cumpleaños, después de que su administración fracasara en su intento de venderlo durante los últimos cuatro años.

López Obrador, un ‘defensor de la austeridad’ que utiliza aviones comerciales en lugar de aviones gubernamentales en sus viajes, dijo: “El avión será rentado para pagar sus gastos y costos de mantenimiento“.

Obrador, quien ganó las elecciones presidenciales celebradas en julio de 2018, por el Boeing Dreamliner 787-8, de la que dijo “me daría vergüenza abordar cuando hay tanta pobreza en el país”, matizó: “Hago un llamado a todo el mundo. Este avión cómodo y moderno, que puedes comprar a precio de ganga en una subasta, tiene un restaurante y un dormitorio. Es muy espacioso por dentro. No es solo el precio. También es famoso“.

El avión fue comprado por 218 millones de dólares por el presidente Felipe Calderón, quien estuvo en el cargo de 2006 a 2012, pero su sucesor, Enrique Peña Nieto, fue el único que lo usó. Estaba preparado para el uso exclusivo del primer mandatario, por lo que sólo tiene 80 asientos, un dormitorio, un baño privado –además de los habituales para los demás viajeros, y una cocina.

El avión será cedido a una empresa propiedad de los militares mexicanos que se encargan del nuevo aeropuerto de la ciudad. Entonces, si alguien quiere casarse allí, será bienvenido. No se ha aclarado cuánto se tendrá que pagar ni qué utilidad tiene que la ceremonia o la cena sean en un avión completamente nuevo, pero sí que ese dinero ayudará a pagar los gastos de un avión que compró la Presidencia, antes de la llegada de López Obrador y que ahora no quiere usar.

El objetivo no es financiar el coste del avión, sino reducir las pérdidas. Si el mantenimiento se abandonara, la venta se convertiría en imposible. Aunque, a decir verdad, tras dos años en el gobierno, la capacidad comercial del Gobierno es baja porque el avión tiene muy poco uso y, en cualquier caso, un 787 es un avión con amplia aceptación en el mercado.

Fuente https://www.trt.net.tr/espanol https://www.reportur.com/mexico