Bali recordará al 2021 por ser el año con sólo 45 turistas extranjeros

Uno de los destinos más concurridos de Asia se convirtió gracias al Covid en un paraíso para muy pocos. De recibir más de 6 millones en 2019 pasaron a menos de medio centenar.

Todos los destinos turísticos del mundo han sufrido y siguen padeciendo los efectos del virus. Pero lo de Bali es simplemente incomparable: en 2019 registró 6,2 millones de viajeros extranjeros; el año pasado, con todos los problemas, cayó a 1,05 millones. 2021 debería haber sido el año de la recuperación y va a acabar con una cifra jamás pensada: 45 viajeros.

Obviamente, esto es sinónimo de crisis económica profunda. Y es un indicador de la contundencia con la que se han adoptado medidas contra el virus en el Extremo Oriente. 

Nyoman Gede Gunadia, el jefe del negociado de turismo de la Provincia de Bali, explica a la CNN que esta cifra de visitantes, confirmada por la oficina de estadísticas de Jakarta, es el resultado de haber tenido el aeropuerto cerrado todo el año año, hasta el pasado 14 de octubre. Las 45 entradas se corresponden a personas que llegaron a las costas Indonesias en sus propias embarcaciones privadas.

Desde esa fecha, octubre, el aeropuerto está abierto, pero las exigencias son tales que sigue sin entrar nadie.

Vean: quien quiera tomarse vacaciones en Bali tiene que pedir una visa de viajero de negocios, porque no hay visas turísticas. El precio de esta visa es de 300 dólares. Pero adicionalmente hay que hacerse múltiples pruebas PCR y encima comprarse un seguro de salud especial. Si alguien quisiera superar estos obstáculos, ha de saber que aunque el aeropuerto está abierto, prácticamente no vuelan los aviones y los pocos que lo hacen tienen unos precios imposibles.

Aún hay más: hay cuarentenas para impedir la expansión de la variante Omicron. Ahora mismo, las cuarentenas son de diez días, pero los cambios de criterio son muy frecuentes, lo que convierte los viajes en una aventura. 

Ray Suryawijaya, el responsables de la asociación de hoteles y restaurantes de Bali, dijo que “con todas estas trabas es difícil para nosotros esperar que vengan turistas extranjeros a la isla”. No obstante, los hoteles tienen actualmente una ocupación que llega al 35 por ciento, como consecuencia de la visita de ciudadanos indonesios. 

Fuente: https://www.preferente.com