Brasil se viste de Carnaval… recién ahora

En un hecho inédito los festejos multitudinarios y coloridos de las Escolas de Samba de Río de Janeiro se realizan desde mañana 20 de abril al sábado 30 cuando cierren el desfile las escuelas campeonas del Grupo Especial.

La ciudad brasileña retoma de este modo sus tradicionales desfiles del Carnaval tras atrasar su celebración de febrero a causa de las restricciones por la crisis del Covid-19.

La oficina de turismo Riotur publicó la semana pasada el calendario de eventos del festival, que el 20 de abril dará el pistoletazo de salida la Serie de Oro, a la que seguirá el Grupo Especial los días 22 y 23. Tras ellas, las escuelas de samba infantiles desfilarán la noche del día 24; y tras la publicación de resultados del día 26, las escuelas campeonas del Grupo Especial cerrarán el desfile el sábado 30 de abril. La celebración de los desfiles coincidirá con la fiesta de Tiradentes (21 de abril), y la de San Jorge (23 de abril) en Río de Janeiro.

Con el fin del uso obligatorio de mascarillas en la ciudad de Río, el único requisito para el ingreso a los desfiles del Sambódromo será el pasaporte de vacunación.

Durante las noches que dura el Carnaval, las diferentes escuelas de samba desfilan por el Sambódromo para intentar alzarse con el título de escuela campeona.

En paralelo, la ciudad São Paulo también tiene sus propios desfiles de Carnaval. El Sambódromo de São Paulo -cuyo proyecto arquitectónico también fue realizado por Oscar Niemeyer- se inauguró en 1991 en el complejo Anhembi y cuenta con capacidad para acoger a hasta 30.000 personas.

El Carnaval de Río está considerado como una de las mayores fiestas del mundo y es uno de los mayores reclamos turísticos de Brasil, acogiendo a miles de visitantes cada año.

Antecedentes

Gran parte de las tradiciones del Carnaval brasileño son herencia de la cultura africana, como los desfiles por las aldeas o la elaboración de máscaras y disfraces. La samba, símbolo del Carnaval en Brasil, bebe también de raíces de la África Occidental y Angola. En la década de 1920, cuando la samba se hizo más popular, los bailarines y músicos empezaron a reunirse regularmente en escuelas para promover su arte. Pronto se convirtieron en asociaciones o clubes en los que practicaban. A medida que mejoraban, los líderes de la comunidad comenzaron a celebrar concursos y las escuelas empezaron a competir entre ellas.

En 1932, se celebró el primer desfile oficial de escuelas de samba. Cuando las competiciones se volvieron más serias y apreciadas por el público, se creó la Asociación de Escuelas de Samba de la Ciudad de Río de Janeiro, y esta entidad dirige los desfiles del Carnaval de Río, ahora organizados en una Liga, llamada Liesa.

A medida que creció la popularidad del Festival, las calles de Río se quedaban pequeñas. Por ello, a mediados de los ochenta se encargó una estructura donde poder celebrar el festival al arquitecto Oscar Niemeyer, creador del Sambódromo, con una capacidad de hasta 80.000 espectadores.

Desfiles del Sambódromo

20/4 (miércoles) – Serie Oro

21/4 (jueves) – Serie Oro

22/04 (viernes) – Grupo Especial

23/4 (Sábado) – Grupo Especial

4/24 (Domingo) – Desfile Infantil

26/4 (martes) –  Escrutinio de las notas

30/4 (Sábado) – Campeonas del Grupo Especial

Preparativos

Desde hace semanas cientos de artesanos están poniendo fin a los últimos detalles de carrozas y disfraces.

El trabajo se realiza en pleno centro de Río de Janeiro, a solo un par de cuadras del puerto de la ciudad y en un espacio de 92.000 metros cuadrados, equivalente a unas 14 canchas de fútbol.

Allí, los equipos de las 12 escuelas de samba del Grupo Especial elaboran en sus galpones los aditamentos que darán “el toque mágico” a los desfiles, considerados el mayor espectáculo del planeta al aire libre por la originalidad de trajes y disfraces, la majestuosidad de sus carrozas y la alegría de su música.

Ataviados de máscaras, caretas y lentes especiales, algunos dedican horas a soldar metales para elaborar los soportes de las “passistas” (bailarinas de samba) en los carros alegóricos, mientras que el departamento de pintura se encarga de dar brillo y color a decenas de objetos que adornarán y llenarán de vida los carruajes.

Del primero al quinto nivel, el movimiento es constante en los galpones, con grupos de personas desplazando piezas gigantes o abasteciendo espumas y lentejuelas para la ornamentación.

El orden y la limpieza no son prioridad en los galpones que semejan a un gigantesco taller.

Retazos de telas adornan el piso en la sección de costura, series de tocados multicolores se apiñan sobren mesas eternas o en el suelo, y, en donde se levantan los carros alegóricos, varas de hierro obstaculizan el paso.

En medio de andamios y poleas, unas 400 personas trabajan por turnos hasta la madrugada en un ambiente que concentra olores de pintura y pegamento por doquier.

Fuente: https://www.efe.com https://www.notimerica.com