¿Cómo responden las aerolíneas al “Flygskam”?

Señaladas por sus emisiones de Co2 que agravan el efecto invernadero, el sector aéreo multiplica los esfuerzos por parecer menos contaminante. Atrapada entre la ecotasa y el Flygskam (vergüenza de volar), entre Greta Thunberg y los chalecos amarillos, es difícil no decir que la industria aérea se ha visto afectada por los sucesos de los últimos meses. A pesar de que el sector sólo contribuye con el 3% de las emisiones mundiales de CO2, su reputación a los ojos del gran público se deteriora. “Se trata de una amplia tendencia de fondo ecologista a la cual debemos enfrentarnos. El transporte aéreo debe acelerar su evolución”, resumía en la reciente edición de Top Resa el ex piloto de Air France, Gérard Feldzer. Pero ¿cómo están reaccionando concretamente las transportadoras aéreas para enarbolar su bandera ecologista? Detrás de su famoso plan Corsia que apunta a reducir el 50% de las emisiones de CO2 de acá al 2050, las respuestas son numerosas y los servicios de comunicación de las compañías rivalizan en ingenio para generarse una imagen más verde. Un manejo ecológico y baja del consumo de combustible Cuando Ryanair, una de las 10 primeras empresas contaminantes de Europa desde este año, publicó sus emisiones de CO2 y sus inversiones en materia medio ambiental, Finnair, una compañía históricamente comprometida en una aviación eco responsable, acaba de unirse recientemente a la iniciativa nórdica por la aviación eléctrica. En la materia, las inversiones y los proyectos son numerosos. Volotea (low cost española) desarrolla un proyecto de avión híbrido eléctrico de una cincuentena de asientos como máximo que espera integrar a su flota antes de 2030. El aparato permitirá reducir el consumo hasta un 50%. easyJet trabaja también por su lado en un proyecto de aviación 100% eléctrico en sociedad con la start up Wrigh Electric. Además de sus inversiones sobre el desarrollo del bio combustible, KLM trabaja sobre su “flying V” un proyecto de avión más ecológico en el que los pasajeros se ubicarán en las alas. Esperando que verdaderas alternativas eléctricas vean la luz, un importante número de transportadores mundiales regresan también hacia las plataformas del tipo greentripper.com que permite a sus pasajeros calcular y compensar ellos mismos su huella de CO2- United acaba de anunciar una inversión de 40 millones de dólares para “descarbonizar” el transporte aéreo mundial a través del desarrollo de bio combustibles. Las empresas también destacan sus esfuerzos en la conducción ecológica. En los últimos días Norwegian, que se enorgullece de haber reducido un 30% sus emisiones desde el 2008, ha anunciado la puesta en marcha de SkyBreathe, una herramienta de análisis de las operaciones de vuelo y de reducción del consumo de combustible, ya utilizado por Air France. Su objetivo es reducir las emisiones de 140.000 toneladas de CO2 por año. Hablando de Air France En plena operación de seducción del público usuario, Air France comenzó por prohibir los plásticos de uso único en sus cabinas. Además, la compañía nacional francesa comunicó ampliamente la llegada de su flota de aviones de última generación más ahorrativos en cuanto a su consumo de combustible como las emisiones de CO2. A saber: una treintena de Airbus A350-900, del cual han recibido el primero de ellos el pasado mes de octubre y que estará dedicado a las rutas de largo radio, y al menos unos 60 A220 que serán utilizados en los vuelos de radio medio en los próximos años. Anne Rigail y Benjamin Smith, a la cabeza de la compañía tricolor hablaron al recibir su primer A350-900 en Toulouse, de una sola familia de aviones modernos capaces de “hacer que la gente se sienta orgullosa de volar”. Anne Rigail, directora general de Air France ha asegurado que la empresa compensará el 100% de sus emisiones de gases de efecto invernadero producido en sus vuelos de cabotaje. En 350 rutas, el CO2 emitido va a ser compensado por programas de investigación y el financiamiento sobre bio combustibles y energías renovables, por fundaciones, protegiendo la biodiversidad, plantando árboles.
Yendo más lejos “El avión está siendo objeto de virulentas críticas, y nosotros las hemos recibido en plena cara. Pero el movimiento “flygskam”, ¿pesa hoy en día en nuestros resultados? Es difícil de decir, declaró la dirigente de Air France el pasado mes de octubre. Queremos hacer todos los esfuerzos posibles hacia un transporte aéreo durable. Esto pasa por una colección de acciones que debemos enriquecer y sobre la cual debemos comunicar mejor”. Ahora hace falta ir más lejos y redoblar los esfuerzos del sector. “Del tiempo del 747 y el Concorde, nos hemos ido a cerca de 10 litros de combustible por cada 100 kilómetros y por pasajero. Hoy está por debajo de los 3. Pero esto puede ser aún mucho mejor, concluyó Gerard Feldzer. “Es porque hay iniciativas locales, país por país y compañías por compañías que podrán tener una respuesta mundial”. Iniciativas que parecen mas necesarias que nunca, aunque el contexto sigue siendo un gran aumento en el tráfico aéreo a nivel nacional (+ 5.2% más pasajeros en Francia) y en todo el mundo. De acuerdo a un estudio reciente de Criteo, el 6% de los viajeros globales, mayoritariamente los jóvenes, afirman que ya han anulado un viaje por razones ecológicas. Una cifra que crece en Francia al 18%, en el décimo país en lo que el estudio llama los “viajeros verdes”. Fuente: www.TourMag.com