El Cristo Redentor cumple 90 años

La estatua de brazos abiertos y que mira desde lo alto del Cerro Corcovado a la Bahía de Guanabara en Río de Janeiro, es uno de los más reconocidos íconos turístico y religiosos de Brasil. Recordemos su historia.

La primera vez que alguien pensó en construir un monumento religioso gigante en Corcovado, en Río de Janeiro fue en el año 1859, cuando el padre lazarista francés Pierre-Marie Boss tuvo esa idea. El deseo del sacerdote sólo comenzó a hacerse realidad en los preparativos para el centenario de la Independencia, celebrado en 1922. Una disputa para decidir el proyecto para el monumento fue abierta, siendo Heitor da Silva Costa el vencedor.

En un viaje a Francia, Heitor da Silva invitó al escultor Paul Landowski para concebir los aspectos estéticos de la estatua. Referencia del Art Deco, estilo ligado a la idea de modernidad, el artista fue el responsable por diseñar las manos y la cabeza de la escultura. Esa singular situación provocó que los herederos del escultor francés pidieran se lo reconociera como el verdadero creador de la estatua. La polémica sólo fue resulta en el 2012 cuando a partir de una
acción de la familia de Landowski la justicia demostró que Da Silva había cedido los derechos de autor a la Arquidiócesis de Río.

La idea era que el Cristo Redentor fuese construido sólo con el dinero de donaciones de los brasileños. Se realizaron varias campañas de recaudación, incluso una petición para obtener la autorización del presidente Epitácio Pessoa para que el monumento se construyese. En total la construcción costó cerca de 2500 “contos de réis”, lo que equivale a 9,500,000 reales, todo con donaciones de brasileños de todo el país.

El Cristo Redentor es una escultura de estilo Art Déco, con los brazos abiertos en forma de una cruz, de 38 metros de altura, el equivalente a un edificio de 13 pisos. De ese total, 30 metros son equivalentes al monumento y los otros ocho metros equivalen al pedestal. Cada brazo ocupa un área de 88 metros cuadrados y el pie mide 1,35 metros. El peso total de la estatua es de aproximadamente 1145 toneladas, de las cuales 30 toneladas corresponden sólo a la cabeza.

Las únicas partes del Cristo Redentor que no fueron construidas en Brasil son las manos y la cabeza, que fueron moldeadas en París. El cuerpo de la estatua se hizo enteramente en piedra jabón, cortada en triángulos, pegados a mano en un tejido y aplicado por un pastillero en la estructura hecha de hormigón armado. El monumento fue hecho para resistir a vientos de hasta 250 km por hora.

La construcción duró nueve años, de 1922 a 1931, y fue inaugurada el 12 de octubre de 1931, durante las festividades del día de Nuestra Señora Aparecida.

Fuente: https://www.jornalcorreiodamanha.com.br / https://rederiohoteis.com