El destino es Patagonia

La región geográfica más extensa de nuestro país se extiende desde el Río Colorado hasta la Antártida. Allí se distribuyen armónicamente seis provincias con mucho en común, pero a la vez sus rasgos las hacen únicas y diferentes.

La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego llevan adosados como apellido el mítico nombre de Patagonia y eso las identifica en tiempo y espacio.

Los mitos llegan desde la época del descubrimiento y la conquista, donde creyeron ver “hombres gigantes” que dejaban enormes huellas de pies en la tierra, los “patagones”, y de ahí su nombre originario.

Tierra indómita, con un clima poco amable para con quienes decidieron conquistarla y hacerla su hogar. De allí su carácter individualista, hosco y hasta poco comunicativo de los NyC, nacidos y criados.

Las grandes distancias no contribuyeron tampoco a generar ese carácter comunitario tan propio de los porteños, los del Norte, o el Litoral, que más tarde llegaron como inmigrantes.

Al principio fueron los ingleses, que arribaron en 1870 a las tierras cedidas por el gobierno argentino, luego se sumaron españoles y criollos, alemanes, italianos y galeses, que formaron una de las colonias más longevas de la región.

Finalmente, los propios argentinos los que se sumaron en busca de mejores oportunidades de vida. Bonaerenses, santafecinos y cordobeses le fueron dando forma a las ciudades y destinos turísticos que hoy atraen cientos de miles de turistas llegados de todo el mundo.

Así la Patagonia Argentina se transformó en un verdadero crisol de razas, donde conviven culturas tan diferentes como interesantes.

La naturaleza y sus atractivos paisajes los hermanaron y de alguna manera los moldearon, se saben privilegiados por vivir en una de las regiones más aisladas del resto del mundo, con sus pros y sus contras.

La lejanía le ha permitido al patagónico mantenerse autóctono, fiel a sus costumbres, e incontaminado desde lo natural y eso, precisamente, es lo que busca el turista de hoy.

En vista de esto, ya hace unos cuantos años los integrantes de la actividad turística de las seis provincias que la integran trabajan transversalmente, entendiendo que la unión hace la fuerza más allá de las confrontaciones políticas.

Y un día conformaron el Ente oficial de Turismo Patagonia Argentina, que les dio exposición ante el mundo con una sola identidad, “la Patagonia”.

Al alemán que viaja más de 18 mil kilómetros desde su hogar poco le importa si al recorrer la Ruta 40 atravesó una frontera entre dos, tres o cuatro provincias, su experiencia será la de haber estado en una inmensa extensión de tierra en la que se cruzó con muy pocos habitantes y disfrutó de su entorno natural.

Ahora dieron un paso más en esta tarea de trabajar en conjunto y acaban de presentar un sitio web para potenciar esa llegada a la mayor cantidad posible de públicos, incluso los más lejanos como los chinos.

Sin egoísmos, con grandes diferencias desde lo político, y hasta con alternancia de nombres entre los funcionarios que tienen a su cargo las carteras de turismo de cada provincia, pero lo importante es como juntos trabajan para desarrollar la región en su conjunto, un ejemplo de civilidad. Nada más, y nada menos.