El negocio de ser padre (y abuelo)

Richard Branson, fundador del imperio Virgin, escribe esta nota en su sitio acerca de la analogía entre ser padres y emprendedores.

Si Ud. piensa que llevar adelante un negocio puede ser duro, intente criar hijos y tener nietos. Por difícil que sea, me di cuenta con el paso de los años que criar hijos es una de las cosas que gratifica más que construir una compañía.
He sido suficientemente afortunado de iniciar cientos de empresas en mi carrera, pero, lo he sido mucho más por haber sido el padre de dos hermosos hijos y cinco nietos.

Comenzar una empresa es casi como tener un bebé. Uno tiene que hacer un montón de planes antes de que llegue el gran día, pero no importa lo preparado que uno se encuentre, algo inesperado ocurrirá inevitablemente. Todavía recuerdo cuando Joan (mi esposa) entró en trabajo de parto de nuestra hija Holly, yo estaba realmente cansado luego de haber estado en una fiesta de Virgin y ella tuvo que patearme para sacarme de la cama y llevarla al hospital.

Antes del lanzamiento de una compañía, cualquier cantidad de sorpresas pueden aparecer. De hecho, tuve que vivirlo recientemente cuando estaba en Miami para presentar Virgin Miami Central y compartir los primeros diseños de Virgin Trains USA. Las cosas literalmente se descontrolaron cuando un pesado banner con marco de metal que finalmente develaría la encantadora identidad de la nueva marca casi cayó sobre mi cabeza y la de parte de mi equipo. Por suerte nadie resulto herido y con el verdadero espíritu de Virgin Trains, seguimos a todo vapor para concretar nuestro encuentro con la prensa, celebrando con el equipo y sirviendo te a los pasajeros a bordo.

Tanto en una nueva compañía, como con un bebe recién nacido inevitablemente le robará todo el tiempo disponible. No estoy enteramente seguro cómo Holly (su hija) maneja a sus mellizos. Despues de su propio nacimiento, Joan y yo vivíamos en una casa bote de Little Venice donde Joan y Holly soportaron un inverno envueltas en ropas abrigadas en su dormitorio. Yo estaba increíblemente ocupado en ese momento con la expansión de Virgin Records y trabajaba fuera del dormitorio de mi mujer y mi hija, en un escritorio ubicado en un reducido espacio entre la escalera y la bomba de achique.
Los negocios incipientes inevitablemente me quitaron todo el tiempo también. Con equipos pequeños y grandes ambiciones, uno necesita remangarse e involucrarse en muchas diferentes áreas. Cuando comenzó Virgin podría haber incluido con precisión las habilidades de director de marketing, publicista, tesorero, fundador y secretario en mi título profesional. Uno tiene que aprender nuevas habilidades en el camino. Salir y probar nuevas tareas es la mejor manera de aprender. De la misma manera en que uno no sabe si podrá cambiar un pañal hasta que lo intenta, tampoco sabe cómo vender publicidad hasta que tienes que realizarlo.

Ahora que he estado presente para el nacimiento de cinco nietos y cientos de compañías de Virgin, he probado muchas cosas, pero también he aprendido mucho sobre el arte de delegar.
Emprendedores ocupados y nuevos padres también comparten otro rasgo en común: la privación del sueño. Recuerdo especialmente estar en Lima unos años atrás hablando ante muchos promisorios emprendedores peruanos. Una encantadora dama me dijo cuántas horas de sueño estaba perdiendo mientras se preocupaba de que su nuevo negocio despegara. Super agotada, ella olvidaba culminar tareas y hasta dejó de lado a su novio, mientras añadía más notitas en Post It que pegaba en su mesa de luz. Después de lamentarse por su falta de sueño (nosotros mismos solo habíamos tenido unas pocas horas de descanso) le expliqué que delegar podría ayudarla a recuperar algo del control de su vida –y si no era feliz siendo una emprendedora, posiblemente debería encarar una nueva idea. Mientras dirigir un negocio es un trabajo muy duro, uno necesita tomarse el tiempo libre para dar un paso atrás y disfrutar de lo que se ha creado. Este espacio también te brinda la posibilidad de tener una visión más grande y planificar el próximo movimiento.
Mientras tus hijos crecen tienes que darles la libertad de que cometan sus propios errores y aprender sus propias lecciones ellos mismos. A través de esto ellos finalmente encontrar su propio camino en la vida y prosperar. Mi hija Holly quiso ser una doctora antes de unirse a nosotros para trabajar en la fundación de Virgin Unite, establecer la ONG Big Change y unirse al equipo de líderes de Virgin. Mientra tanto, Sam (mi hijo) construyó su propia compañía productora, Sundog, creando películas notables que abordan cuestiones sociales importantes. Joan y yo no podemo estar más orgullosos de ellos dos, particularmente ahora que ellos se han convertido en amorosos, dedicados y sabios padres.

Hasta el día de hoy, sigo vigilando de cerca todos los negocios de Virgin, pero a menudo desde la distancia así los CEOs y el equipo de líderes encuentran su propio espacio para hacer su trabajo y armar sus propios equipos. Ellos toman sus propias decisiones, aprenden de sus errores y celebran sus éxitos. Yo trato de ofrecerles consejos y apoyo, sin asfixiarlos ni hacer una micro gestión. Con el paso de los años he aprendido de primera mano que esta es la mejor manera de asegurarse que un nuevo emprendimiento se convierta en exitoso.
Como padre y abuelo, o emprendedor, uno jamás puede adivinar lo que sigue, lo que es parte de la adrenalina. En la clásica comedia Bringing up Baby (La adorable revoltosa), Katherine Hepburn y Cary Grant se ven envueltos en todo tipo de aventuras mientras crían a un bebé leopardo.
Como amante de los animales, siempre he tenido debilidad por esta película (actualmente vivo entre lémures, flamencos, tortugas gigantes, caballos miniaturas, pollos y nuestro cachorro Tofu en las Islas Vírgenes Británicas). Uno de los diálogos que recuerdo es cuando Hepburn le pregunta a Grant: “Qué has hecho? Y él le responde: “Sólo nombra cualquier cosa y lo he hecho”.
Lo mismo es cierto en los negocios, así como criar niños, nietos o leopardos! Cualquier cosa que creas que pueda ser posible seguramente ocurrirá –y muchas cosas que alguna vez pensaste que eran imposibles sucederán también. Abrácelo todo como un placer y un privilegio, ¡incluso los pañales!

Fuente: www.virgin.com