El país nos merece

manuel para editorial

Por Manuel Sierra.

Después del abrumador resultado a favor de Alberto Fernández el 11 de agosto en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias -PASO- el mundo turístico comenzó a preguntarse qué le depararía en el futuro cercano.
Las últimas experiencias con el dólar del mandato de Cristina Fernández de Kirchner no habían sido del agrado de muchos empresarios del sector y ese temor todavía persiste.
Por el otro lado, las medidas tomadas por la Administración Macri en los últimos 60 días tampoco han sido muy alentadoras al respecto, y las dudas se agigantan día tras día porque a todo eso se le suma quién sucederá a Gustavo Santos, o simplemente qué categoría ostentará Turismo en el próximo Gabinete.
Para colmo, en este tiempo se han barajado innumerables candidatos de todo tipo y color. Desde Daniel Scioli hasta Enrique Meyer pasando por Miguel Cuberos, Bernardo Racedo Aragón, Sebastian Giobellina, Marco Palacios, Maurice Closs, Alexis Simunovich o Ricardo Sosa. Consultados muchos de ellos ninguno había recibido hasta hoy propuesta alguna, sólo rumores.
Tampoco se sabe a ciencia cierta si será Ministerio, Ministerio compartido con Deporte y/o Cultura o seguirá siendo Secretaría de Estado.
En el mientras tanto circulan rumores en radio pasillo de Gabinetes compuestos por nombres propios ya casi puestos en funciones, y otros no tanto.
En ninguno de ellos aparece Turismo, ni como Ministerio, ni como Secretaría y mucho menos con nombres propios. Sin embargo algunas fuentes cercanas a Alberto Fernández ponen muchas fichas en la candidatura de una mujer y un hombre.
Si la condición de Turismo en el Gabinete fuera Secretaría de Estado, Verónica Tolosa Paz, la esposa de Enrique “Pepe” Albistur es quien llevaría las de ganar; pero si la condición fuera Ministerio, solo o acompañado por Deportes y/o Cultura, el candidato que más suena sería el subsecretario de Promoción Turística de Tigre, Sergio “Keko” Castro, hombre del riñón de Sergio Massa. Difícilmente escape a estas dos personas de amplia confianza dentro del círculo de Alberto Fernández.
Lo cierto es que vivimos llenándonos la boca con la palabra “turismo”, dirigentes y funcionarios, pero a la hora de mencionar un ¿simple? Gabinete la actividad no figura ni a placé.
¿Será Turismo otro mito argentino?, o realmente algún día los empresarios del sector, emprendedores por naturaleza, dejarán en claro ante la autoridad competente cuánto incide el negocio turístico en las economías regionales y en las arcas del Estado nacional. O cuánto tributan esos empresarios a partir del negocio turístico y cómo derrama riqueza hacia abajo permitiendo el desarrollo sustentable de regiones enteras, no sólo los destinos turísticos.
Si turismo no es un mito habrá que definir seriamente cómo acompañara la actividad privada a esta nueva Administración que el 11 de diciembre comienza una nueva etapa tan complicada como aquella del año 2002.
Muchos recuerdan que en aquel entonces Turismo fue la primera actividad en hacer ingresar divisas al país por su carácter de actividad exportadora, e impulsar la estabilización en las vapuleadas economías regionales.
Hoy, casi 18 años más tarde, y habiendo pasado mucha agua bajo el puente, la actividad turística parecería ser que sólo sirve para los discursos de barricada, y que no es tenida en cuenta a la hora de hablar de sus posibilidades en la recuperación económica del país.
Este es precisamente el momento en el que deberían estar discutiendo los empresarios del sector como lo hacen la Unión de Industriales, la Sociedad Rural o la industria automotriz qué rol les cabe.
Ser la cuarta fuerza económica del país exige la responsabilidad de que sus dirigentes hagan valer esa condición para ser reconocidos como corresponde.
Hagamos todos un Mea Culpa y pongámonos a trabajar para que la actividad turística también forme parte de la reconstrucción de nuestro país.
El país nos merece y nosotros también.