Empleados se buscan

Manuel Sierra

¿Quién no pasó horas intentando encontrar a aquel simpático personaje de Wally que con su remera a rayas blancas y rojas y sus lentes se escondía entre miles de objetos y personas?
Tal parece que la pandemia ha llevado este juego a la vida real, y muy especialmente, al sector de los viajes y el turismo. Pero esta vez lo buscado son empleados para hotelería y gastronomía.

En España, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y hasta en nuestro país la falta de mano de obra calificada se hace sentir.

Organismos internacionales hacen referencia a la situación sin encontrar lógica después de los miles de puestos de trabajo perdidos tras la pandemia.

Aunque parezca mentira, tras dos años de parate sería de esperar que esos empleados que se quedaron en la calle estarían esperando la oportunidad de recuperar sus antiguos puestos de trabajo, pero no es lo que está pasando.

Un estudio reciente dice que en Francia están faltando recuperar entre 200 y 300 mil empleos, básicamente para el sector gastronómico, donde la oferta no encuentra candidatos para cubrir las vacantes.

Con números similares, no es diferente la situación en nuestro país. Los empresarios del sector cuentan sus penurias desde Ushuaia a La Quiaca.

Los clientes están regresando a los lugares que solían frecuentar, pero la escasez del recurso humano para satisfacer sus necesidades es manifiesta.

Cuenta la leyenda que hoy los antiguos empleados del sector, sobre todo los más jóvenes, ya no quieren trabajar como lo hacían antes y menos aún con la carga horaria de aquel entonces.

La pandemia les enseñó que hay otros modelos de trabajo: el home office, los nómadas digitales, los emprendedores que ofrecen sus productos o servicios a través del e-commerce y se niegan a realizar extensas jornadas laborales que los mantengan lejos de sus hogares, familias y amigos, fundamentalmente en los mandos medios.

Según las entidades gremiales empresarias autóctonas -llámense Asociación de Hoteles de Turismo, Federación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de la Republica Argentina y la Asociación de Hoteleros Restaurantes Cafés y Confiterías de la Ciudad de Buenos Aires-, el sector es el mayor empleador formal de la economía vernácula, y cuentan que se han perdido en estos dos años más de 200 mil empleos.

La recuperación incluye también la puesta en marcha de nuevos emprendimientos, cosa difícil de hacer ante la falta de esa mano de obra calificada que demorará hasta dos años en volver a gestarse.

Para convencer al ciudadano común de volver habrá que buscar incentivos que incluyan capacitación, mejoras en los sueldos, jornadas más flexibles, premios y beneficios extraordinarios, y aún así nada garantiza retener al personal calificado.

La propuesta del Ministerio de Trabajo con las entidades gremiales empresarias y los sindicatos es una buena manera de comenzar, pero la escasa difusión en los medios de comunicación nacionales impide que se visualice una solución a la falta de trabajo esgrimida por las organizaciones sociales.

El sector turístico se enfrenta a una encrucijada difícil de resolver. Tanto como encontrar a Wally entre miles de personajes.