Ese país que no miramos

En octubre de 2021 se firmo el “Acta Acuerdo para Generación, Recuperación y Afianzamiento del Trabajo Registrado en los Sectores Gastronómico y Turístico”; una noticia que pasó casi desapercibida en los grandes medios de comunicación nacionales.

Quienes estamos vinculados a la actividad turística entendemos que la importancia del sector en la economía del país se merece un tratamiento periodístico que exceda al nicho de los viajes y el turismo.

El acuerdo alcanzado entre el sector público y el sector privado trata de la inmensa posibilidad de generar un empleo genuino a miles de personas desocupadas, pero, una vez más, la buena noticia no es noticia.

En la Argentina de hoy muchos argentinos viven en la informalidad, dependiendo del beneficio de un plan que no soluciona sus problemas económicos ni sociales. Muchos los tratan de vagos planeros, otros pensamos que hay demasiadas personas que sólo piden una oportunidad.

Estos argentinos podrían capacitarse y rápidamente sumarse a uno de los sectores económicos que más mano de obra emplea: la hotelería y la gastronomía. Y de esta manera poder gozar de una Obra Social, un aguinaldo, una jubilación, o simplemente tener una vida digna.

Pero… no es noticia, como sí lo fue cuando miles de trabajadores perdían sus empleos durante la pandemia del Covid 19.

Cinco ministros del Poder Ejecutivo firmaron el acuerdo la semana pasada, cuatro estuvieron presentes en aquel entonces, pero el sector turístico, que alimenta con su publicidad tantos espacios en esos mismos medios nacionales parece que no le importa a nadie.

Nos preguntamos que misteriosa razón puede impedir la difusión de que 4000 Beneficiarios de Planes Sociales puedan capacitarse para acceder a un puesto de trabajo formal e insertarse socialmente en esta Argentina desigual que incomoda a los dos lados de la grieta.

Debemos entender que en esta ocasión no se buscan gerentes, ni personal superior para dirigir empresas; se buscan hombres y mujeres que quieren recuperar su dignidad trabajando, y el turismo, en todo su conjunto, puede brindarles esa oportunidad.

Esta es la Argentina que no miramos y que con el más absoluto facilismo destacamos que está llena de vagos. Una vez más estamos equivocando el camino.