Estamos mal, pero mejoraron las ideas

Parecería que definitivamente estamos entrando en una especie de meseta en cuanto a la cantidad de contagios diarios por Covid19 se refiere.

Nada seguro, sin certezas, como siempre, pero con la sensación de que el terreno ganado se defiende de otra manera.

El regreso a determinadas rutinas nos permite pensar que volvemos a la vieja normalidad con algunas modificaciones, como sucedió después de Setiembre 11 y, como en aquel entonces, lo que al principio fue un incordio al final terminó siendo un hábito.

En ambos casos la actividad turística resultó ser la principal perjudicada.

Hoy, en Argentina y en el mundo, la reactivación del turismo parece ser un hecho real y palpable, aunque estemos lejos de volver a los guarismos de 2019.

Sin embargo, los anuncios a cuentagotas que emanan de los funcionarios de la administración Fernández permiten por primera vez ver que hay luz al final del túnel pandémico.

Veamos algunos ejemplos.

Hace unos días se anunció la puesta en marcha de la segunda edición del Plan PreViaje 2021-2022 y el interés despertado parece preanunciar que superará largamente las cifras alcanzadas el año pasado. Tal vez el pasajero vernáculo esta vez pueda disfrutar más de una buena idea que hace muy atractivo viajar por nuestro país. Sobre todo, si deja de lado pruritos ideológicos.  

Para aquellos argentinos que deban viajar al exterior por “razones laborales o comerciales”, hoy se publicó en el Boletín Oficial que no estarán alcanzados por la obligación de la cuarentena, aunque sí deberán acreditar su esquema de vacunación completo, se hayan vacunado en el país o en el exterior.

El volumen de ingreso de viajeros en avión desde el exterior se amplió de un mínimo de 600 a 1700 pasajeros diarios hasta el 5 de septiembre y a partir de ese día se incrementará a 2300 hasta el 1 de octubre. No es lo esperado por las líneas aéreas, pero es una señal. Sobre todo si se tiene en cuenta que aún hay miles de pasajeros esperando la confirmación de su vuelo para volver a casa.

En este contexto se estaría trabajando también en utilizar algunos aeropuertos del interior del país como Salta, Mendoza o Córdoba.

Finalmente, la noticia que más espera el sector privado es la apertura de las fronteras, un tema que podría resolverse a partir de octubre.

Aparentemente en principio sería a países limítrofes y una manera de seducir a los turistas sería regalando pasajes de Aerolíneas Argentinas. Este gasto sería solventado con los fondos que posee el INPROTUR para promocionar Argentina en el exterior.

Y aquí nos detenemos para hacer una observación.

De la misma manera que los destinos turísticos nacionales se nutrieron de pasajeros de cercanía para comenzar su recuperación, Argentina como país se debe promocionar, fundamentalmente, en los países vecinos, cuyos potenciales viajeros van a decidir en menos tiempo que europeos y estadounidenses cruzar nuestras fronteras.

De concretarse la idea, muy pronto veremos resultados más concretos que auspiciando recitales vía streaming.

Creemos que, aún con muchas dudas, este es el camino más corto para la reactivación de la actividad turística autóctona. No olvidemos que el mundo entero trata de resolver la misma encrucijada y hasta ahora nadie encontró la salida infalible.