Gastronómicos de Tandil se declaran en rebeldía y abren a pesar de todo

Tal como lo habían anunciado, en el día de ayer (9-6) los gastronómicos se rebelaron contra las restricciones vigentes en la Fase 2 y abrieron sus puertas con clientes dentro de los locales, con aforo del 30 por ciento.

Si bien habían anunciado que abrirían las puertas hasta las 23, muchos decidieron cerrar antes por temor a que las infracciones fueran más duras, considerando las limitaciones que establece el DNU para circular después de las 20. Empero desde la comuna se reportó que se corroboró la actividad en cuatro comercios, los cuales fueron sancionados.
Según pudo conocerse, unos siete establecimientos decidieron mantener en pie el acuerdo que habían sellado desde el lunes, de mantener abierto hasta las 23. Fue así que pasadas las 20, recibieron la visita de inspectores del Municipio, acompañados por la Policía. En todos los locales había gente cenando en el interior, en una clara señal del respaldo de los clientes al sector.

En ese marco, el momento de mayor tensión se vivió en el local ubicado en Yrigoyen y San Martín, cuando ingresaron dos inspectores y dos policías, con un patrullero que aguardaba sobre la calle. El negocio estaba funcionando al 30 por ciento de su capacidad, como habían consensuado en las charlas coordinadas por la Asociación de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines.

Al observar la situación, los clientes empezaron a aplaudir y a reclamarles a los funcionarios públicos que dejaran trabajar, en clara señal de disconformidad con la actitud asumida por el Municipio y la Provincia. Incluso, las imágenes se replicaron en las redes sociales, ya que uno de los comensales filmó con su teléfono y realizó un posteo en Facebook que se viralizó rápidamente.
Pasado ese momento, los clientes lamentaron que el área de Inspección del Municipio labró el acta de infracción, al igual que ocurrió en otros tres comercios ubicados en la zona del centro.

Hasta anoche, minutos antes de las 23, desde los comercios infraccionados adelantaron que volverán a abrir las puertas hoy, como habían acordado con sus colegas. Además, señalaron la respuesta de los tandilenses que, con apego a los protocolos, ingresaron a los locales, algunos con reserva previa y otros al observar que había mesas ocupadas.

Desafiando la legislación y preocupados por el sostenimiento de la actividad, los gastronómicos decidieron permitir el acceso de personas en el interior -y habían advertido previamente la extensión del horario de funcionamiento hasta las 23- como una estrategia de supervivencia en medio de las circunstancias que los rodean. De forma casi unánime, los locales se plegaron a la iniciativa y sostuvieron un frente común en medio de la polémica.

Gastronómicos consultados por El Eco de Tandil expresaron su intención de continuar abriendo porque aún si los infraccionaran, peor aún es seguir sin trabajar, situación que no se “aguanta más”.
Además, destacaron el cumplimiento de los protocolos implementados para cuidar a sus clientes.

Empresarios al límite
El empresario Franco Cabrera, propietario de restaurantes, en comunicación con el ciclo radial “Cosas que pasan” (104.1 Tandil FM) fue muy directo y remarcó que “no pueden más”.
“Lo tendríamos que haber hecho antes, agotamos todas las instancias de diálogo pero hoy (por ayer) es 9 y hay que pagar sueldos, alquileres, eso sigue corriendo”, describió.

Aunque los representantes del rubro tienen alguna expectativa puesta en los pedidos que se hicieron desde el Concejo y la comuna para flexibilizar algunas cuestiones vinculadas a la apertura de estos espacios, Cabrera consideró que el DNU vigente “saca todos los derechos y deja todas las obligaciones”.

Al respecto, detalló que “no somos rebeldes sin causa, somos responsables ante nuestros empleados y las obligaciones contraídas”.

En este sentido, Cabrera reparó que durante el año pasado hubo ciertos resguardos para aliviar la parálisis, como por ejemplo, alquileres congelados, prohibición de desalojos y ayudas económicas estatales, pero ahora la situación es distinta.

“La ayuda estatal es mínima y entonces, algo tenemos que hacer. Abrimos con protocolos, cuidando a la gente, respetando el aforo, obvio que no vamos a atentar contra la salud pública, pero tenemos derecho a trabajar”, expuso.

Fuente: https://www.eleco.com.ar