Habemus Ministerio, pero…

manuel para editorial

El lunes pasado advertíamos de la incógnita que representaba para el sector privado el destino de la actividad turística en nuestro país. De a poco se va corriendo el velo y en el horizonte van apareciendo señales que empiezan a aclarar un poco, solo un poco, el panorama de lo que vendrá.

A saber. El presidente electo confirmó en el programa de Radio con Vos, “El horno está para bollos”, que la cartera será de Deportes y Turismo. ¿Nos gusta? Más o menos, pero ya explicaremos porqué.
También en la semana circuló un WhatsApp que nos anoticiaba de un supuesto ministro y una supuesta secretaria de Turismo. ¿Están acertados los nombres? ¿Nos gustan? Más o menos, y también explicaremos porqué.
En el mientras tanto, las instituciones del sector, en un hecho casi inédito, confluyeron en cuestionar abiertamente el proyecto de la tasa de pernocte en la ciudad de Buenos Aires y la reducción de las tasas portuarias para los argentinos que salgan del país. El mundo del revés.
Por si no alcanzaran las medidas erróneas que esta administración cometió en materia turística, y a poquitos días del cambio de gobierno, nos sorprenden una vez más con medidas que en nada ayudan.
Según Alberto Fernández, y los más de 40 millones de economistas que lo rodean, el país necesita dólares para honrar las deudas que adquirió la administración saliente, que fue elegida legítimamente por el pueblo.
En ese contexto el turismo, como actividad económica exportadora, podría generar, con las medidas apropiadas, una parte importante de ese ingreso de divisas con una inversión relativamente pequeña.
Claramente esto no sería a través de nuevos impuestos, sino todo lo contrario; facilitándole al turista el ingreso al país e invitándolo a gastar su dinero en nuestra hotelería, gastronomía, excursiones, artesanías, vinos… y siguen los nombres. Ni más ni menos que lo que hacen aquellos países que viven o pretenden vivir del turismo.
Algún trasnochado funcionario me podrá decir ¿Manuel, es U$S 1, o U$S 0,50 o U$S 1,50, tanto les va a cambiar la vida a los turistas? A lo que yo le respondería, no es el importe, es el concepto. Hoy es eso ¿Y si mañana viene otro funcionario iluminado y les dice a los legisladores de la ciudad que les cobremos U$S 10? Total, en Europa y Estados Unidos lo hacen. Ahí estaríamos en el horno, ¿no?
Con lo que tributa la actividad turística en su conjunto, ¿es necesaria esta tasa de pernocte?
Y si ese dinero se va a aplicar en la promoción de la ciudad, ¿es necesario crear un Visit Buenos Aires? Tengamos en cuenta que ya existe el Ente de Turismo de la Ciudad con los mismos integrantes y las mismas funciones.
Tomando experiencias recientes a nivel nacional de la misma administración Cambiemos, ¿quién garantiza que ese dinero no va a terminar tapando otros huecos de la economía porteña?
Una vez más, en el mientras tanto, se reducen las tasas al sistema fluvial para aquellos pasajeros que viajan al exterior, ¿se podría leer como beneficios para Buquebus y todas sus subsidiarias? Y otra vez, no es el importe, es el concepto.
Realmente, nuevamente sostengo que pese a los esfuerzos del saliente ministro Gustavo Santos, la administración Macri no gestionó a la actividad turística como Política de Estado, simplemente fue política partidaria en su estado más puro, donde usó la Revolución de los Aviones en beneficio político propio.
Lamentablemente nunca se debe haber enterado que el turismo le da trabajo a cientos de miles de personas y encima tributa muchísimos millones de pesos que se habrían incrementado con las políticas correctas.
De ahí que el sector privado de la actividad debe ser responsable de poner en valor todo lo que produce directa e indirectamente, dejando en claro que hasta hoy el Estado no les regala nada, que son socios sin derechos y sí con muchas obligaciones.
El turismo es la cuarta actividad económica del país y sin embargo continúa siendo intrascendente en la valoración de sus recursos.
Otrosi digo, volvamos al Ministerio, al ministro y a la Secretaria de Turismo.
Decíamos al comienzo, ¿nos gusta la idea de Ministerio de Deportes y Turismo? Más o menos. ¿Porqué? Porque en primera instancia compartir un ministerio con otra actividad siempre es conflictivo. Y mucho más si esa actividad es Deportes.
Olvidémonos por un momento de que se deben fomentar los deportes amateurs y pensemos en los escándalos cotidianos de un simple partido entre Boca y River. ¿Quién carga con la responsabilidad final? Sin dudas el Ministerio de Deportes y Turismo.
Inevitablemente, todas las miserias de los deportes profesionales serán responsabilidad de este ministerio, y pegar esas miserias a las bondades de la actividad turística son un verdadero contrasentido.
Matías Lammens es dirigente de fútbol, con experiencia en gestión y una buena imagen en el público. Para deportes sin dudas puede ser la persona indicada, pero, ¿Y turismo?
Además, una cosa es ser Secretaría de Estado con rango de Ministerio en el Gabinete y otra ser la Secretaría de un Ministerio. Sin dudas también un escalón más abajo a la hora de tomar decisiones.
La secretaria posible, Yanina Martínez, está vinculada al turismo a través de la Casa de Catamarca, es abogada y tiene experiencia en gestión pública. Quienes la conocen hablan de una persona muy activa, con ideas propias, y de una respetuosa amistad con el presidente electo, ya que habría trabajado en su estudio, tal vez un pequeño gran beneficio para el sector.
Ayer, en la Fiesta de las Casas de las Provincias, la de Catamarca nunca estuvo tan concurrida por dirigentes y periodistas de distinto color y género. Todos querían conocerla.
Comienza una nueva etapa y el tiempo será testigo.