La aerolínea Norwegian renace de las cenizas

Después de su crecimiento explosivo que llegó a traer a sus aviones hasta la Argentina, y su caída abrupta que la llevó a achicarse a su mínima expresión, hoy se encuentra en franca expansión.

La aerolínea superó en noviembre, por segundo mes consecutivo, el millón de viajeros. Este hito, que no se daba desde el estallido de la crisis, se produce tras una buena evolución de las reservas desde o hacia España, según ha manifestado el consejero delegado Geir Karlsen.

La evolución del tráfico es notable. Agosto concluyó con 790.000 viajeros, en septiembre se alcanzaron los 977.000, mientras que la cifra de octubre estuvo ligeramente por encima de los 1,2 millones de clientes. Antes de la irrupción de la Covid-19, esta aerolínea movió 2,2 millones de viajeros en noviembre de 2019 (2,9 millones en noviembre de 2018), cuando ya había reducido su producción aquejada por problemas financieros.

La low cost noruega operó el mes pasado con 49 aviones, ejecutando el 98,8% de su programación y con ratios de puntualidad que superan el 91%. El millón de viajeros transportados en noviembre contrasta con los 124.481 que atendió en el mismo mes de 2020.

La capacidad desplegada, medida en asientos por kilómetro ofertados, ha crecido un 541%, y sus usuarios han subido más del 1.000%. Los aviones de esta aerolínea, enfocada ahora en el corto radio entre los países nórdicos y en vuelos a una selección de destinos europeos, despegaron el mes pasado con un nivel de ocupación del 76,6%.

Consecuencias de la crisis
Lejos queda para Norwegian, al menos de momento, la vuelta a destinos transoceánicos, segmento que fue revolucionado por la noruega años atrás con vuelos baratos de larga distancia. Uno de los rivales que surgió al calor de la estrategia de Norwegian, la low cost Level, acaba de reactivar sus rutas a Punta Cana y Cancún desde Barcelona El Prat. La filial de IAG también da el salto a Buenos Aires y planea hacerlo desde esta primavera a distintos destinos de Estados Unidos. Level actúa exclusivamente desde Barcelona después de abandonar bases en Austria, Holanda y Francia.

El primer ejecutivo de Norwegian, Geir Karlsen, señala que el resultado de noviembre “muestra que lo hemos hecho bien adaptando la capacidad a las necesidades de viaje de los clientes. En el último mes, hemos facilitado aún más que los clientes reserven con confianza al ampliar la posibilidad de un cambio sin recargo incluso en las tarifas con más restricciones”. En su apuesta por España, Norwegian ha mantenido oficina en Barcelona, que funciona junto a la sede central de Oslo y la de Riga.

Este invierno, Norwegian está volando hacia o desde Málaga, Alicante, Barcelona o Gran Canaria. Ya para el verano de 2022 espera atender 259 rutas, de las que 40 enlazarán aeropuertos de Noruega, Dinamarca, Suecia y Finlandia con España. Su presencia se extendrá a los aeropuertos de Málaga, Alicante, Palma de Mallorca, Barcelona, Gran canaria, Murcia, Madrid, Bilbao e Ibiza, cuatro plazas más que en el verano de 2021.

Norwegian ha pasado en los últimos trimestres por un duro plan de reestructuración que dijo haber concluido el pasado 31 de agosto. Con el derrumbe del tráfico aéreo, la compañía recibió un limitado apoyo público, estuvo sometida al proceso Examinership en Irlanda y de Reconstrucción en Noruega, y llevó a cabo una ampliación de capital de 6.000 millones de coronas noruegas (unos 580 millones de euros).

Al cierre del primer semestre había elevado su capital social en 10.700 millones de coronas noruegas (1.035 millones de euros). La posición de liquidez y equivalentes de efectivo alcanzaban los 7.475 millones de coronas (723 millones de euros), más del doble que al cierre de 2020. Y su deuda neta, de 1.728 millones de coronas (167 millones de euros) paga intereses cercanos a cero una vez que había ejecutado una reducción del 96% de la flota.

Fuente: https://cincodias.elpais.com