La guerra que desató la cuarentena

El Reino Unido dio el puntapié inicial al exigir cuarentena a cualquier viajero que ingrese al país volviendo de España. Ahora más países europeos se suman al requisito y España hace lo mismo con los viajeros del Reino Unido. ¿Habrá marcha atrás?

El gobierno británico recibió nuevas presiones este miércoles para que perfeccione sus políticas de viaje tras las críticas a su repentina decisión de eliminar a España de su lista de países seguros, un cambio repentino que ha trastornado muchos planes de vacaciones y ha sacudido a la industria turística.

Mientras que el aeropuerto londinense de Heathrow instó a un aumento en las pruebas de coronavirus y el mayor operador turístico del Reino Unido recomendó un enfoque más regional para la cuarentena, el Ministro de Cultura Oliver Dowden minimizó las perspectivas de cualquier cambio, argumentando que no había “ninguna alternativa viable”.
El director ejecutivo de Heathrow, John Holland-Kaye, dijo que quiere que el requisito de 14 días de autoconfinamiento se realice a las personas que llegan de países que no están en la lista de exenciones del gobierno – en caso de que den negativo para el virus a su llegada, así como algunos días después.
El cambio ha desbaratado los planes de muchas familias británicas que están en España o que van a volar allí este verano. También es otro golpe a la industria del turismo, que está tratando de salvar algo del verano.

Aunque el Reino Unido tiene el mayor número de muertes oficiales relacionadas con el coronavirus en Europa, con casi 46.000, las nuevas infecciones diarias son estables alrededor de la marca de 700. España, que también sufrió mucho durante la pandemia con más de 28.000 muertes confirmadas, ha visto un pico en las infecciones durante la última semana o dos hacia un promedio de 7 días de alrededor de 1.900 al día.

El gobierno español dice que la medida del Reino Unido es desproporcionada, insistiendo en que el brote está localizado en áreas del noreste del país. También dice que los índices de infección en las Islas Baleares y Canarias, que se añadieron al consejo español más amplio el lunes, son más bajos que los del Reino Unido.

Represalias

La Asociación Corporativa de Agencias de Viaje Especializadas (Acave) de España informó que los españoles han empezado a cancelar sus viajes a Reino Unido registrando un goteo constante de anulaciones, que cifran en un 20% del total de reservas realizadas, una cifra que podría llegar al 100% de los viajes en el mes de agosto de continuar la polémica medida impuesta por el Ejecutivo de Boris Johnson. “Nadie quiere ir a un país en el que lo vayan a poner en cuarentena”, avisa el presidente de Acave, Martí Sarrate, quien tacha de “golpe bajo” esta restricción británica y critica los mensajes “alarmistas y de inseguridad” que se han trasmitido sobre la situación de la COVID-19 en España.
En este sentido, el presidente de Acave aboga por otros métodos para controlar la entrada de personas en los países, “como una PCR, realizada 48 o 72 horas antes”. “Pero que te pongan en cuarentena cuando llegues a un país aunque seas del propio país es algo totalmente negativo”, censura Sarrate, quien defiende que tras los meses de confinamiento la gente “necesita vacaciones”.
La entidad alerta del “efecto dominó” que puede provocar la medida impuesta por el Ejecutivo británico en otros países.
“Esta mala reputación de España se está trasmitiendo a países como Noruega, que nos ha puesto una cuarentena de diez días, y a la que se ha sumado Alemania”, lamenta Sarrate, que apunta que esta mala imagen “va a perjudicar al sector turístico”.

Recalculando…

Si bien el Gobierno británico sigue defendiendo la cuarentena impuesta a España y a otros países con altos niveles de coronavirus, comienza a considerar alternativas ante la creciente presión de actores económicos y políticos, que piden coherencia y claridad para salvar los empleos y las vacaciones de miles de personas. Entre ellos cabe señalar a destacados turoperadores como es el caso de TUI o easyJet Holidays. También se han elevado voces en contra como la de la patronal aérea Airlines UK, British Airways o el Aeropuerto de Heathrow.

Medio centenar de destacados líderes empresariales han enviado hoy una carta al primer ministro Boris Johnson pidiendo una rápida solución y reprochándole la falta de preaviso
Le recuerdan en la misiva los «enormes trastornos» que está causando la cuarentena, que desde el domingo obliga a los viajeros procedentes de España, incluidas las islas Baleares y Canarias, a aislarse durante catorce días al llegar a este país, so pena de multa de hasta 1.000 libras (1.027 euros).
Esta medida es el «último golpe» para un sector que «ahora corre el riesgo de quedar permanentemente dañado», lamentan los firmantes, que critican también la falta de preaviso y piden que se establezcan corredores aéreos regionales a zonas menos afectadas por el virus.
«Estamos en una situación en la que el Gobierno recomienda no viajar a áreas de España que tienen tasas de COVID más bajas que las del Reino Unido», señalan en la carta, entre otros, el consejero delegado de British Airways, Alex Cruz; el director ejecutivo de la patronal aérea Airlines UK, Tim Alderslade, y el máximo responsable del aeropuerto londinense de Heathrow, John Holland-Kaye.
Todos ellos, casi 50 líderes empresariales, le piden a Johnson una «reunión urgente» para «analizar los desafíos» que afronta «nuestro sector» y para analizar «nuestras propuestas para avanzar».

«Hacer pruebas a los viajeros es una forma de abrirse a los viajes y al comercio para algunos de los mercados y negocios más grandes del Reino Unido que a día de hoy continúan cerrados», aseguró el director ejecutivo de Heathrow, en referencia, por ejemplo, a los más de 600.000 británicos que se encuentran ahora mismo de vacaciones en España
Holland-Kaye explicó hoy que se puede hacer una primera prueba a los viajeros al llegar al aeropuerto y una segunda «cinco u ocho» días después para evitar «falsos negativos» y acortar los catorce días de cuarentena obligatoria.
El directivo aseguró que la infraestructura necesaria para hacer estos análisis en los aeropuertos británicos podría «estar lista en dos semanas» e indicó que serían los pasajeros los que tendrían que pagar la factura de cada prueba, que, según él, costaría unas 150 libras (165 euros).
A este respecto, el secretario de Estado de Cultura y Deporte, Oliver Dowden, replicó hoy que, en estos momentos, no hay «una alternativa viable a los catorce días de cuarentena» y que la «doble prueba» tampoco es la «solución mágica».
«Si pudiéramos evitar de algún modo seguro imponer una cuarentena de catorce días, lo haríamos, por supuesto», aclaró Dowden para añadir: «Tenemos que asegurarnos de que las medidas que hemos tomado en el Reino Unido para mantener este virus bajo control no se han tomado en vano al permitir que vengan contagiados de otras partes».

Fuente: https://www.caribbeannewsdigital.com/es y https://www.hosteltur.com/