Las aerolíneas entre la espada y la pared

Mientras más fronteras se cierran, menos aviones se necesitan para conectar un mundo que dejó de serlo desde que se declaró la Pandemia por el COVID-19. 6000 aviones esperan en tierra, muchas empresas se juegan su supervivencia y millones de trabajadores del sector no saben cómo será el futuro.

El año 2020 será recordado por generaciones como el que paralizó al mundo, y ello porque los medios de transporte han dejado de servir para lo que fueron inventados: llevar seres humanos y mercaderías de un lugar a otro. Son miles los motivos que llevan a la gente a trasladarse fuera de sus hogares y es indudable que el turismo es uno de los más importantes.

Pero no es el único, y si bien las declaraciones de una jovencita sueca que se hizo famosa por hacer campaña por el cuidado del medio ambiente echándole la culpa a los “aviones”, esos monstruos que llenan la atmósfera de Dióxido de Carbono y provocan el cambio climático, hoy no se escuchan muchos aplaudiendo las medidas que finalmente consiguieron poner en tierra a estos aparatos malditos. ¿Será que a pesar de todo se dieron cuenta que en este caso es peor que no vuelen a que lo hagan responsablemente, siendo menos contaminantes cada día?

¿Qué daño le hace al mundo hoy que las aerolíneas no vuelen?

Para la Asociación de Transporte Aéreo Internacional –IATA- expresó que la crisis actual no sólo está afectando fuertemente a la industria de las aerolíneas, sino que ya está teniendo repercusiones en otros sectores de las economías nacionales de América Latina y el Caribe. En muchos países la aviación constituye la columna vertebral de diversos sectores conexos y:
-mantiene un total de 7,2 millones de empleos,
-maneja anualmente 4,1 millones de toneladas de carga aérea,
-proporciona conectividad a 385 ciudades de la región,
-une la región a 160 ciudades en otras partes del mundo, y
-contribuye con 167.000 millones de dólares (US) al PIB de la región

Esta contribución vital a las economías y al bienestar social está ahora amenazada. Sin ella, las industrias ligadas a toda la cadena de valor se verán perjudicadas, especialmente el turismo, que en muchos países es una fuente esencial de ingresos.
En cuanto al negocio global estiman que este año las aerolíneas perderán más de US$250.000 millones. El hecho de que hayan tenido que dejar de operar parcial o totalmente sus rutas las pone al borde de la bancarrota. Algunos países han salido en su ayuda, mientras que otros las están dejando libradas a su suerte. Ese panorama no es alentador.

Cada día hay menos asientos

La OAG reconoce que en esta última semana se dejaron de ofertar nada menos que 21 millones de asientos en las aerolíneas globales, una reducción de capacidad del 23% en una semana nos deja con unos 37 millones menos de asientos que hace unas diez semanas; alrededor del 35% de la capacidad se ha eliminado y es probable que haya más en las próximas semanas a medida que las aerolíneas ajusten continuamente sus horarios. La capacidad en Europa occidental bajó un 53% en siete días, América Latina bajó un 42% y Oriente Medio un 33%, y eso es antes del anuncio de los emiratos que suspenden los servicios a fines de esta semana.

Para los analistas financieros de JP Morgan si todas las aerolíneas latinoamericanas cancelan el 100% de sus itinerarios por tiempo prolongado, sobrevivirán entre 3 y 10 meses máximo.

6000 aviones en tierra

Casi seis mil aviones de pasajeros se encuentran almacenados en aproximadamente 600 lugares del mundo, de acuerdo con datos la consultora de análisis de datos de viaje, Cirium.
En los registros, hasta el 24 de marzo, la plataforma registró un aumento neto en el nivel de inventario almacenado de casi 350 aviones Airbus y más de 200 construidos por Boeing. El 23 de marzo había aproximadamente cinco mil aviones en tierra.
Delta Air Lines anunció que estacionaría 600 aviones, los que representan más de la mitad de todo su grupo, colocados en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta.
El Grupo Lufthansa integrado por Lufthansa, Eurowings, Swiss, Austrian Airlines, Brussels Airlines y Edelweiss informó que tiene parados 700 de sus 763 aviones, en los aeropuerto de Frankfurt, Munich y Berlin. El grupo solo mantiene un 5% de sus vuelos regulares, además de contadas operaciones para repatriar ciudadanos.
Ryanair dijo que no volverá a volar hasta junio y desde ayer casi todos sus aviones están en tierra, excepto un pequeño número destinado a mantener la conectividad esencial, sobre todo entre el Reino Unido e Irlanda.
En Estados Unidos las principales aerolíneas están elaborando planes para un posible cierre voluntario de prácticamente todos los vuelos de pasajeros y ya han eliminado la gran mayoría de los vuelos internacionales y han anunciado planes para reducir los vuelos nacionales hasta en un 40%.
Azul y Gol en Brasil anunciaron que sólo mantendrán temporalmente una mínima red de conectividad esencial de apenas 70 y 50 vuelos, respectivamente.
SKY suspendió todas sus operaciones desde el 25 de marzo hasta el 30 de abril, producto del impacto en la industria aeronáutica que ha causado el coronavirus.
AVIANCA suspendió temporalmente sus operaciones domésticas desde hoy 25 de marzo, medida que estará vigente hasta el 12 de abril, sumado a la suspensión de la operación internacional efectiva desde el 23 de marzo a las 00 horas. De esta manera, Avianca detiene toda su operación de pasajeros y mantiene su operación de carga y Deprisa.
Entre el 29 de marzo y el 3 de mayo, KLM tiene previsto operar hacia 25 destinos intercontinentales y 32 europeos y durante este periodo, KLM trabajará con un programa de vuelos ajustado, que representa en torno al 10% de su número habitual de vuelos.

ALTA y IATA piden a los gobiernos

ALTA reforzó su llamado a los gobiernos de América Latina y el Caribe sobre la urgencia de implementar medidas temporales de crítica importancia para sostener a la industria aérea durante esta crisis y viabilizar así la recuperación económica de toda la región mediante la reactivación del transporte aéreo y el turismo una vez superada la pandemia.
ALTA solicita a los gobiernos implementar de forma asertiva y oportuna las siguientes medidas:
Brindar alivio financiero a la industria mediante la inyección de flujo de caja y la reducción y/o exención de impuestos, tasas y cargos a las aerolíneas, aeropuertos, proveedores de navegación aérea y servicios asociados a la operación aérea que en conjunto apoyarían el regreso de los vuelos
Facilitar la renegociación de deudas, refinanciación y líneas de crédito
Ajustar condiciones laborales como medida de contingencia y aliviar las cargas sociales
Facilitar el tráfico de carga mediante agilización del trabajo administrativo y reducción de costos
Flexibilizar reglas para que la industria pueda operar rápidamente con normalidad una vez pasada la contingencia.
IATA también pide el apoyo financiero directo a los transportistas de pasajeros y de carga para compensar la reducción de los ingresos y la liquidez atribuible a las restricciones de viaje impuestas como resultado del COVID-19.
Préstamos, garantías de préstamos y apoyo al mercado de bonos corporativos por parte del Gobierno o los Bancos Centrales. El mercado de bonos empresariales es una fuente vital de financiación, pero es necesario que los gobiernos amplíen y garanticen la elegibilidad de los bonos empresariales para recibir apoyo de los bancos centrales, a fin de permitir el acceso de una gama más amplia de empresas.
Desgravación fiscal: Descuentos en los impuestos sobre la nómina pagados hasta la fecha en 2020 y/o una ampliación de los plazos de pago para el resto de 2020, junto con una exención temporal de los impuestos sobre los billetes y otros gravámenes impuestos por el Gobierno.

Los que ya reaccionaron

Varios gobiernos de todo el mundo ya han acordado medidas que permiten a las aerolíneas estabilizar su liquidez a corto plazo:
Noruega ofreció 537 millones de dólares (US) en garantías de préstamo.
Finlandia acordó provisionalmente proporcionar una garantía estatal de hasta 642 millones de dólares.
Dubái anuncio un estímulo económico para el sector del turismo y la hotelería de 400 millones de dólares.
Singapur ofrece un paquete especial para el sector de la aviación valorado en 80 millones de dólares.
Brasil ha anunciado medidas de alivio específicas para el transporte aéreo, incluyendo el aplazamiento de tasas e impuestos.
“Brasil y Paraguay son ejemplos de países en los que los gobiernos han adoptado medidas iniciales, centradas principalmente en el aplazamiento de los pagos y la reducción o modificación de los impuestos. Sus medidas deben servir de inspiración a otros gobiernos de la región. Ningún país es inmune al virus o al grave daño económico que está causando. Es necesario adoptar ahora medidas rápidas y decisivas para garantizar la liquidez esencial. De lo contrario, el transporte aéreo, un facilitador económico vital, se hundirá justo cuando más se necesita para asegurar las cadenas de suministro esenciales y antes de una recuperación en la que será necesario volver a vincular a los países y las personas”, dijo de Juniac, Director General y CEO de IATA.

Boeing paralizado, Airbus cambia de rubro

El fabricante de aviones norteamericano ha decidido suspender todos los trabajos en sus instalaciones del área de Seattle un día después de fallecer por el COVID-19 uno de sus empleados en la factoría de Everett, y tras constatarse que otros 19 empleados de la compañía (en varios centros) han dado positivo en las pruebas, Boeing ha decidido suspender temporalmente sus trabajos en el área de Seattle.
Por el momento no afecta a la planta de Charleston, donde también se produce el B-787, aunque entre los 19 positivos hay un empleado de esa planta.
El cierre está previsto durante dos semanas a partir del próximo 25 de marzo.
Aquellos trabajadores que no puedan hacer teletrabajo desde sus casas se considerarán de vacaciones pagadas los primeros diez días (que desde Boeing indican es el doble de su política para estos casos).
Mientras tanto Airbus que decidió a comienzos de la semana pasada cerrar por cuatro días sus fábricas de España y Francia para intentar contener la pandemia de Covid-19, está fabricando respiradores para atender la demanda de estos equipos requeridos por los hospitales españoles, según anunció el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.