“Los gastronómicos estamos muy contentos de volver a empezar y estamos preparados”

El presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de Buenos Aires, Ariel Amoroso, nos explicó el sábado en nuestro programa “Ciudadanos Viajeros” cómo se trabaja en los protocolos de seguridad en los locales que pudieron abrir esta semana y en qué estado se encuentran los hoteleros, aún privados de recibir turistas.

“La realidad es que en un porcentaje alto se cumplió muy bien el distanciamiento social, hay algunos puntos donde se complica un poco porque la gente tiene ganas de salir. Hay que trabajar sobre eso”

“Estamos trabajando en este momento para reforzar las medidas y poner gente nuestra, así tratar de cuidarnos entre todos con los comensales. Más allá del sector tenemos que aprender a cuidarnos”

“Si nos cuidamos entre todos podemos hacer muchas cosas más de las que estamos haciendo”

“El virus no pasó, la pandemia no pasó. Tenemos una oportunidad y tenemos que aprovecharla con cuidado social, sino vamos a volver a tener restricciones”

“Esperemos que todos tomemos conciencia de las medidas y a partir de eso vayamos ampliando un poco más todos los días”

“La hotelería es un sector que tenemos que apoyar con mucho énfasis hasta el momento que esta pandemia nos deje en paz. Yo creo que hasta mitad del 2021 no se va a recuperar ni el 30%”.

“En la situación de los hoteleros la demanda es más escasa y muy pocos hoteles abrieron. Es lógico. Los hoteleros están muy lejos de las aperturas, yo creo que el 2020 está totalmente perdido”.

“Todo es una cuestión de sentarse y dialogar. Como grupo que representa a la gastronomía también hablamos con Nación y la recepción es muy buena. Necesitamos políticas de Estado”.

“El sector hotelero está muy endeudado. Los ATPs del Estado ayudan mucho porque al menos podes sostener los sueldos de los trabajadores, pero el hotel sigue teniendo costos fijos aunque esté cerrado”

“Que se vuelva atrás en la gastronomía es muy difícil. Abrir un local mediano de gastronomía cuesta entre 500.000 y 700.000 pesos que hay que poner en efectivo porque la cadena de pagos está cortada”

Es muy difícil mantenerse con los servicios, que deben pagarse todos los meses y te ponen en una situación muy complicada. No sabemos la magnitud que va a tener esto hasta el momento de apertura”

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