Masiva sorpresa

Cerca de las 10 de la mañana del Día del Estudiante, o del Día de la Primavera, o ahora también del Día en que el Turismo realizó la marcha más multitudinaria en defensa de los puestos de trabajo que se pierden día a día en nuestro país.
La convocatoria fue Federal y pudo observarse en los principales destinos turísticos y centros económicos de las provincias una fuerte presencia de manifestantes que marchaban con sus banderas y carteles de “salvemos al turismo”, mientras que en otras ciudades lo hacían a bordo de sus autos, buses y minivans por las calles haciendo sonar sus bocinas. Todo un símbolo de cómo sufre la actividad turística esta pandemia.
En momentos en que el gobierno pretende demostrar su preocupación por las fuentes laborales en el sector turístico, la AFIP decide recargar un 35% a todas las ventas de servicios en el exterior, tanto sean pasajes de transporte terrestre, aéreo o acuáticos, como alojamientos, rentas de autos o adquisición de servicios turísticos, a cuenta de la próxima Declaración Jurada de Ganancias y/o Bienes Personales de los pasajeros –o quien abone los servicios- sobre una tarifa que ya fue incrementada en un 30% por el Impuesto PAIS allá por diciembre de 2019. Sobre llovido, mojado, muy mojado.
Si bien en todo el mundo se admite la importancia de la industria turística en las economías regionales poco y nada le ofrecen al sector en estos tiempos de Covid-19.
Mirando un poco lo que sucede en otros lugares vemos que no sólo no se le han puesto más trabas a la actividad, sino que en Colombia por ejemplo, se ha eliminado el IVA a todos los paquetes turísticos que se vendan en agencias de viajes; los dominicanos tendrán acceso a créditos para vacacionar “en hoteles de clase mundial a un costo muy manejable y con las condiciones adecuadas”, o en el Reino Unido han bajado el IVA del 20 al 5% para el sector turístico, y estos sol solo algunos ejemplos de lo que está sucediendo en el mundo. ¿Y acá?
La marcha del 21 de septiembre visualizó de forma mediática el problema que viven hoy los agentes de viajes, pero a no confundirse, porque se extiende a todo un sector que involucra a millones de personas en nuestro país.
Un último dato para reflexionar, la marcha sin dudas fue masiva y única en relación a todas las que se han realizado hasta el día de hoy, pero nos da la sensación de que si tanto nos quejamos por las posibles consecuencias de mantener las condiciones de trabajo actuales por mucho tiempo más tal vez debería haber sido más populoso el encuentro.
¿Ambicioso? Sí, porque la gente no pierda el trabajo.