¿Miente China o Europa es un caos?

Un análisis del sitio Preferente.com de España cargado de ironía pero con muchas certezas y que nos sorprende por ser casi un reflejo de nuestra propia realidad.

Me pregunto cómo es posible que China haya recuperado prácticamente la normalidad absoluta en el interior de su país.

¿Es posible que nos estén mintiendo? Los corresponsales de prensa cuentan que, efectivamente, todo ha recuperado la más absoluta normalidad.

Si no nos mienten, ¿por qué hay una diferencia tan tremenda entre lo que estamos haciendo en Europa y lo que han hecho en China, incluso en Singapur o Japón? Las opciones son dos: o en Extremo Oriente lo hacen mejor o nosotros lo hacemos peor. O las dos cosas a la vez. ¿Cómo puede ser que hayamos llegado a este nivel tan desastroso de gestión? ¿No será que la sociedad europea es muy indisciplinada? Yo aceptaría este razonamiento en comparación con Japón, pero ¿con China?

El asunto no es menor porque la mala gestión del Coronavirus se traduce en más caída de la economía y en más dificultades para recuperar la normalidad. Eso es pobreza o, si prefieren, menos riqueza. Y eso es perder más puestos en la búsqueda de calidad de vida. Si Europa tenía un cierto declive, visible en todo lo que tiene que ver con la tecnología digital, por ejemplo, ahora esa distancia no va a hacer más que aumentar.

Y, al mismo tiempo, lo que hemos comprobado en Europa es la mala gobernanza, como le dicen ahora. La ausencia de capacidad para ponernos de acuerdo, para coordinar acciones, para establecer estrategias. Si las cosas van con dificultades cuando los asuntos son conocidos y tienen cauces fijados, cuando aparece algo nuevo, entonces es un disparate.

Esto hay que mejorarlo, pero naturalmente, no será España quien lo pueda pedir, porque si algo ha quedado bien claro, más claro aún, es que nuestro país no tiene orden ni concierto y que su estructura interna necesita una revisión.

Miren: ahora mismo, si usted se quiere ir de viaje, cumpliendo con la ley, sin violentar nada, es prácticamente imposible saber qué hacer en Europa y en España. Lo de Europa tiene un pase por la dificultad idiomática y la dispersión normativa, pero en España, ¿cómo saber qué autonomías están abiertas, qué pueblos y ciudades son visitables? Imposible: hay que leerse los boletines oficiales de diecisiete autonomías, los cuales ofrecen conceptos, criterios y normas totalmente dispares.

Mal vamos, sin capacidad de coordinar nada.

Fuente: https://www.preferente.com/