¿Ministerio otra vez?

manuel para editorial

Desde el 28 de agosto pasado el sector privado se pregunta cuál será el destino de la actividad turística en nuestro país, sin embargo hasta el día de ayer nada se había hablado del rango que ésta ocuparía en el nuevo Gabinete de Alberto Fernández.

A lo largo de estos meses se especuló con muchos nombres y rangos, pero ni una pista salió del entorno del presidente electo.

La estrategia de Cristina Fernández de Kirchner de unificar al oficialismo en la Cámara de Senadores implicaba una negociación por parte de Alberto Fernández para alcanzar la unidad del peronismo.

En esta negociación debía intervenir, indefectiblemente, el Senador cordobés Carlos Caserio quien anteriormente se desempeñó en cargos públicos como subsecretario de Mercado y Alimentos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación entre 1998 y 1999, y fue ministro de Obras Públicas de Córdoba durante el primer gobierno de José Manuel de la Sota (1999-2003).

Hasta hace unas semanas era el presidente del Partido Justicialista de Córdoba, y es Senador de la Nación desde diciembre de 2015.

El movimiento de Alberto Fernández fue claro al ofrecerle renunciar a su bancada del Senado para incorporarse al Gabinete Nacional en alguno de los Ministerios disponibles, pero sin haber definido en cuál recalaría.

En el día de ayer se conoció que existirían dos ofertas muy concretas para Caserio: ir a Transporte o a Turismo, siendo ésta la primera vez que se menciona a la actividad con el rango de Ministerio dentro de la estructura del nuevo Gabinete.

Hasta el momento se barajaba la posibilidad de mantener la cartera como Secretaría de Estado e inclusive se había deslizado la posibilidad de crear un Ministerio compartido con Deportes y/o Cultura.  

Esta primera mención podría comenzar a despejar algunas dudas con relación a la importancia que el presidente electo podría darle a la actividad turística en su plan de recuperación económica del país.

En las próximas horas se anunciará el futuro Gabinete, y a pesar de que todo se haya iniciado con una negociación política, la actividad turística volvería a adquirir el rango de Ministerio, y este sería, sin dudas, un buen momento para que la dirigencia del sector marque la cancha mostrando cuánto tributa, cuánta mano de obra genera y cuán rápida puede ser su recuperación de las economías regionales a partir de darle el rango de Política de Estado y a partir de esto iniciar la tan ansiada reactivación económica del país.

Recordemos que el turismo como actividad exportadora podría ayudar a recaudar los dólares de la misma forma que el campo y la industria.