La localidad de Edimburgo ha confirmado la introducción de una nueva tasa turística a partir del próximo 24 de julio de 2026, convirtiéndose así en la primera ciudad en aplicarla en Reino Unido. La tasa sancionará con un 5% de cargo adicional a los servicios de alojamiento, hasta un máximo de cinco noches, y calculado antes de la aplicación de los impuestos.
La tasa aplicará a un amplio abanico de opciones alojativas, incluyendo hoteles, hostales, apartamentos turísticos y alquileres de corta duración.
Esta tasa se aplicará a todas las personas que pernocten en la ciudad, incluyendo turistas, los visitantes por motivos laborales y por cualquier otra casuística, incluyendo a los propios ciudadanos británicos y escoceses.
Según los primeros cálculos, se espera que la tasa genere hasta 50 millones de libras esterlinas al año (unos 57 millones de euros). La recaudación irá destinada a mejorar los servicios y las infraestructuras de Edimburgo, beneficiando a residentes y visitantes.
El alcalde de Edimburgo, Jane Meagher, ha enfatizado la necesidad de que la localidad se beneficie de su “popularidad global”, que, actualmente, está generando “tensión” en los servicios locales. Con esta tasa, explica, se ofrecerá una solución de fondos para mantener y engrandecer el atractivo de la localidad.
En 2024, Edimburgo registró 5,05 millones de visitantes, de los cuales 2,56 millones eran extranjeros, generando un total de 17,79 millones de pernoctaciones.
Inversiones previstas
Además, desde el consistorio han aprobado una primera ronda de inversiones, que alcanzan los 90 millones de libras esterlinas (unos 103 millones de euros) para los próximos tres años, que irán destinadas a mejoras en los ámbitos de las operativas e infraestructuras municipales, patrimonio y cultura y servicios de gestión turística.
Las inversiones buscan mejorar los espacios públicos de la ciudad, apoyar eventos culturales y asegurar que la localidad se mantiene limpia, segura y acogedora para todo el mundo. En este sentido, la localidad va a incrementar la seguridad mediante la instalación de cámaras de videovigilancia, mejorarán los baños públicos e incrementará los servicios de limpieza municipal. Además, los parques también se verán beneficiados gracias a mejoras en el mantenimiento.