El presidente de la aerolínea española Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y el CEO, Roberto Roselli, presentaron su dimisión este viernes al consejo de administración de la empresa después de haber presentado un escrito a la Audiencia Nacional en el que reconocían haber pagado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por su interlocución en el rescate de la aerolínea en 2020, informa El Español.
Estas renuncias llegan después de que ambos directivos, imputados por un presunto tráfico de influencias en la causa que también investiga al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, reconocieran ante la Audiencia Nacional esta semana que Plus Ultra selló un contrato con la empresa de Julio Martínez ('Julito') --íntimo amigo de Zapatero-- para pagarle el 1% del rescate que otorgó el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégica (FASEE).
La suma, 530.000 euros, se tramitó a través de las empresas Análisis Relevante, Voli Analítica y IOT Domotic Europe.
Martínez Sola y Roselli inciden en que no "llegaron a tener una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra por parte de la SEPI", si bien admiten que "como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía relación con Zapatero".
Plus Ultra busca ahora abrir una nueva etapa en la defensa de la compañía, que se desvincule de la de Martínez Sola y Roselli. El grupo aéreo quiere que el nuevo presidente sea Hugo Castaño, accionista minoritario, pero su nombramiento debe ser aprobado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) por ser una empresa rescatada. Precisamente, el rescate está bajo la lupa de la investigación legal, pues Zapatero podría, presuntamente, haber utilizado sus influencias para que cuajara esa operación.
El lunes 20 de julio, el ya expresidente y el exconsejero delegado reconocieron por escrito que habían pagado el 1% de los 53 millones del rescate como comisión a Rodríguez Zapatero. Ambos explicaban cómo se contactó con el expresidente y cómo Martínez Sola recibió una llamada desde un número oculto y que al otro lado estaba el expresidente. Según afirmaron, fue una conversación de "aproximadamente de 10 minutos" en la que Rodríguez Zapatero "manifestó que su intervención [para conseguir ayuda financiera para Plus Ultra] podría ser de ayuda y que haría las gestiones oportunas".
Estas manifestaciones han estrechado el cerco judicial alrededor de Zapatero y comienzan a tener sus consecuencias en el organigrama de la aerolínea. Las dimisiones de Martínez Sola y Roselli son un efecto inmediato de las actuaciones que investigan cómo y por qué se reflotó la aerolínea.