No tan Política de Estado

Tal vez, uno de los primeros funcionarios en hablar de turismo como Política de Estado haya sido el fallecido piloto de autos de carrera Francisco “Paco” Mayorga, allá por 1989 durante la presidencia de Carlos Saúl Menem.

Desde allí hasta hoy pasaron por el cargo público más importante del sector: Hernán Lombardi, Daniel Scioli, German Pérez, Enrique Meyer, Gustavo Santos y Matías Lammens.
Durante los gobiernos en los que participaron, todos ellos, de alguna manera y con sus más y con sus menos, se pretendió jerarquizar a la actividad dándole el rango de Política de Estado.
Sin embargo, las políticas aplicadas por los gobiernos de turno lejos estuvieron de incentivar al empresario del sector a invertir y explorar nuevas propuestas. En todo caso fueron políticas pensadas en su mayoría para las actividades comerciales en general y en ese contexto el turismo nunca estuvo claramente identificado como un nicho de negocios que empujaba fuertemente a las economías regionales, algo que si sucede con otros sectores económicos de nuestro país.
Tal vez deberíamos hacer la excepción con la administración Kirchner y el ministro Meyer, que desarrollaron el Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable y produjo uno de los mayores avances en materia de calidad y trabajo en conjunto con la actividad privada. Recordemos que Alberto Fernández formó parte de esa gestión durante muchos años.
Volviendo al presente muchos empresarios del sector entendieron que la historia podía volver a repetirse, pero… vino la pandemia.
Después de haberse reunido el sector privado con el presidente Fernández todo parecía indicar que la actividad turística esta vez sí pasaría a ser Política de Estado, pero una vez más vemos que la oportunidad se perdió entre la infectadura y los cotidianos apuros económicos que sabemos atravesar.
El escaso e intrascendente minuto que el presidente Fernández le dedicó a la actividad turística en la Apertura del 139° Período de Sesiones Ordinarias en el Congreso de la Nación, no era lo esperado teniendo en cuenta la enorme inversión que se puso a disposición del Ministerio de Turismo con el Plan Pre Viaje para reactivar a un sector que a pesar de todo nunca pudo recuperarse y sigue reclamando que se respete la Ley de Sostenimiento y Reactivación Productiva de la Actividad Turística.
La semana pasó y -a pesar de las buenas intenciones esbozadas en la reunión del Consejo Federal de Turismo realizada en el día de hoy-, da la sensación que la actividad turística continúa en el limbo de las indefiniciones, donde la buena relación con los funcionarios no termina de transformar la realidad del sector.