¿Nos estarán escuchando? Capítulo 2

Mientras escribo estas líneas se me cruza por la mente el 19 de marzo de 2020, el año que comenzamos a vivir la cuarentena más larga de nuestra historia.

Fue el día en que nos pidieron quedarnos guardados en casa, el momento en que sólo podían asomarse a la calle los llamados “trabajadores esenciales”, y también cuando se cerraron escuelas, oficinas, comercios, cines, teatros y fundamentalmente se prohibió el turismo, cerrando fronteras y limitando al mínimo la circulación por las rutas nacionales.
Ayer, al cumplirse el primer aniversario de la medida tomada por el presidente un año atrás, Alberto Fernández volvió a hablar en Cadena Nacional para recordarnos que la pandemia no terminó, que la solución viene de la mano de las vacunas y que no va a ser tan rápida como se había estimado.
La lenta producción de las mismas afecta a la mayoría de los países del mundo, aún a los más poderosos, aunque muchos ya hicieron un vergonzoso acopio de dosis en detrimento de los demás.
Un problema es la escasez global de vacunas. La gran mayoría de los países está con pocas vacunas o sin acceso. Además, hay un retraso global en la entrega”, decía en su discurso Alberto Fernández, recordando que el 80% de la producción mundial está en manos de solo 18 países, entre los cuales, claramente, no figura Argentina.
Seguramente por eso, ante las nuevas olas y cepas que afectan a otros países, se volvió a limitar la conexión terrestre y aérea con el mundo. Y una vez más “está desaconsejado viajar al exterior por turismo y quienes lo hagan deberán aislarse. Las fronteras continuarán cerradas para turistas extranjeros”.
Como si hubieran sabido lo que se venía, los representantes de la hotelería y gastronomía porteña se reunieron con el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, para enterarse que en la Legislatura se presentó un proyecto de ley para eximir del ABL por seis meses al sector, tal cual lo vienen pidiendo en numerosas oportunidades los dirigentes del sector.
En el mientras tanto, esta semana los titulares de los ministerios de Turismo y Deportes, de Desarrollo Productivo de la Nación y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, oficializaban un aporte extra al REPRO II para el sector Turismo, que pasó de los $ 7000 anunciados extraoficialmente hace un par de semanas a tan solo $ 4000 por trabajador. Lejos de lo recibido por el ATP y $ 2000 menos que la ayuda extra que recibirán los trabajadores del sector de la Cultura. ¿Las razones esgrimidas? Ninguna. Probablemente sea el desconocimiento de la realidad del sector.
Es verdad que algunos destinos pudieron facturar algo durante los últimos 90 días, aunque lejos de cubrir el gran agujero económico que les produzco el Covid 19. También es cierto que llega Semana Santa. ¿Y después? Lo más probable es que se repita la recaudación de octubre del año pasado. Es decir, casi cero.
La pregunta que nos llena de dudas es ¿Porqué el Jefe de Gabinete no prorrogó por 180 días la vigencia de los beneficios otorgados por la Ley 27563 de Sostenimiento y Reactivación Productiva de la Actividad Turística Nacional, que lo faculta claramente para tomar la medida? Porque según los dichos del propio Presidente en el día de ayer la pandemia no terminó y se espera una segunda ola de contagios que hará todo más difícil aún.
Las condiciones que llevaron a esta crisis pandémica al sector todavía se mantienen prácticamente sin cambios.
Una de cal y dos de arena, así será muy difícil sobrevivir a esta nueva normalidad sin pasajeros, sin viajes y sin futuro.
Tal vez nos estén escuchando, pero no demasiado.