Noticias que se contradicen con la realidad

La posible autorización de vuelos regulares de cabotaje e internacionales a partir del próximo 12 de octubre despertó la ilusión de la “vuelta del turismo”, pero muy lejos estaremos de volver… aunque usted no lo crea.

Por un lado porque el turismo sin restricciones dentro del país aún siguen prohibidas y por el otro porque en el mundo no todos nos quieren de regreso.

¿Qué significa el inicio de vuelos regulares entonces? Que familias que estaban separadas desde marzo puedan reunirse. Que muchos puedan viajar para hacerse estudios médicos de alta complejidad. Que quienes tengan inversiones, propiedades o empresas en otras provincias logren viajar para ver en qué condiciones las encuentran. Todo después de 7, sí, siete meses, una eternidad en tiempo real, y ese no es el turismo que todos estábamos esperando.

Está buenísimo que compañías aéreas extranjeras nos pongan en su red de destinos internacionales, que crean que Argentina merece estar entre sus destinos elegidos, pero recordemos que nosotros todavía exigimos cuarentena para todos los pasajeros que ingresen al país y que en Europa nos encontramos con el mismo requisito.

Sólo Brasil y Estados Unidos permiten el ingreso sin aislamiento, y hasta ahí nomás, por lo que tampoco es de esperar que viajaremos en manada. Sin ir más lejos, las estadísticas de Ezeiza muestran que casi todos los vuelos especiales que se han realizado hasta el momento a duras penas alcanzan el 50% de ocupación.

IATA, la WTTC y hasta la OMT insisten en que tanta disparidad de criterios pone en riesgo a la aviación comercial, al turismo y a todos los involucrados en ellos.

Test de PCR sí, test de PCR no; aislamiento de 5, 10 o 14 días al ingresar a un país; seguro de viaje obligatorio que cubra los gastos derivados por Covid 19 en el destino… la confusión y las contradicciones atentan contra cualquier previsión y puesta en marcha de la actividad turística acá y en la China, porque recordemos que esta pandemia no es exclusiva de Argentina, es mundial.

Las compañías aéreas, los aeropuertos y los destinos han desarrollado protocolos de seguridad desde hace meses, pero… Lo mismo sucede con hoteles, bares y restaurantes, que cuentan con los suyos pero son difíciles de aplicar en el pico de contagios que vivimos hoy.

En el medio de las contradicciones se acaba de poner en marcha el plan Previaje2021, un gran intento por poner en valor el turismo interno, pero con más dudas que certezas a la hora de querer concretar un viaje en el corto tiempo, porque habilita a comprar productos, paquetes y servicios en un país donde nadie va a concretar una compra si no sabe la situación de los destinos ofrecidos al momento de viajar.

Claramente estas noticias se contradicen con la realidad que hoy vivimos y más allá de la oportunidad económica que ofrece, hay demasiadas dudas de la situación epidemiológica a la hora de concretar el viaje, además de lo poco y nada que puede favorecer a los destinos en el corto plazo.

No dudamos de las buenas intenciones, pero aún esperando estar equivocados, nos causa muchas dudas su efectividad.