¿Quién debe pagar las pruebas de PCR?

IATA revela que el reglamento sanitario internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estipula que los estados no deben cobrar por las pruebas o las vacunas o por la emisión de certificados.

Los costos de las pruebas no deben interponerse entre las personas y su libertad para viajar“, critica el CEO de IATA, Willie Walsh, considerando que “la mejor solución es que sean asumidos por los gobiernos“, porque “es su responsabilidad según las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”. Al mismo tiempo, advierte de que “un reinicio exitoso de los viajes significa mucho para las personas, desde la seguridad laboral personal hasta las oportunidades comerciales y la necesidad de ver a familiares y amigos”. Por ello, “los gobiernos deben actuar rápidamente” para garantizar que los costos de las pruebas “no detengan la recuperación del Turismo”.

El precio de los test será uno de los elementos primordiales para que la demanda mejore, ya que la eliminación total de las restricciones aún tardará en llegar. Por ello, desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) claman a los gobiernos para que se aseguren de que el elevado coste de las pruebas Covid-19 no sea un obstáculo para las personas y familias que deseen viajar, pidiendo tarifas “asequibles, oportunas, ampliamente disponibles y efectivas”. De hecho, han realizado un sondeo donde se observa que los precios medios de los test PCR rondan entre los 75 y los 172 euros, algo que “aumentaría drásticamente el costo del vuelo”.

Siguen agonizando aunque ven signos de ‘optimismo’
Y es que, aunque el sector aéreo continúa completamente derrumbado, el último mes de marzo dejó ciertos síntomas positivos que hacen entrever que la recuperación de las aerolíneas puede estar comenzando. Según los últimos datos del lobby aéreo, la demanda total de viajes disminuyó un 67,2% en comparación con marzo de 2019. No obstante, se observa una mejora con respecto a la disminución del 74,9% registrada en febrero de 2021, debido principalmente a que la demanda interna cayó solo un 32,3% en comparación con los niveles pre crisis, cuando en el mes anterior descendió un 51,2%. Por el contrario, la demanda internacional sigue hundida (-87,8%), sin apenas mejoras respecto al mes anterior.

“El impulso positivo que vimos en algunos mercados nacionales clave en marzo es una indicación de la fuerte recuperación que anticipamos en los mercados internacionales a medida que se eliminan las restricciones de viaje”, destaca Walsh. A este respecto, se vuelve a mostrar confiado de que “la gente quiere y necesita volar”, por lo que “podemos ser optimistas de que lo harán cuando se eliminan las restricciones”.

Fuente: https://www.nexotur.com