Un gran paso… al vacío

Avanza el mes de junio y se acercan las vacaciones de invierno largamente esperadas por el turismo nacional para poner en funcionamiento las cajas registradoras de hoteles, bares, restaurantes, rentadoras de autos, agencias de viajes, etc., etc., etc.

Sin embargo, no está del todo claro aún si habrá cambios de fecha, si se cancelarán, o si se habilitará a los destinos turísticos a recibir pasajeros del AMBA o solamente de cercanías.

En definitiva, los nervios están comenzando a alterar los ánimos de millones de argentinos por la bendita incertidumbre que crea la pandemia y los funcionarios de turno que no arman una red de contención.

La realidad nos indica que los posibles turistas no saben si reservar una semana de esquí en algún centro de deportes invernales, si comprar pasajes para ir al destino soñado o si podrán concretar el viaje que adquirieron a fines del año pasado para disfrutar del Norte Argentino con el Plan Pre Viaje 2021.

En el mientras tanto, los operadores mayoristas aguardan la luz verde para ofrecer sus paquetes a las agencias de viajes y éstas a su vez a sus clientes. En el medio quedan expectantes transportistas, hoteleros, guías de turismo, proveedores de servicios y muchos más. Nada está claro aún.

Ante esta irrealidad, muchos comienzan a perder la paciencia, como por ejemplo los transportistas de turismo que volvieron a acampar durante cuatro días sobre la Avenida 9 de Julio esperando respuestas a sus reclamos, porque hasta ahora solo recibieron promesas… y el tiempo pasa.

También los agentes de viajes representados por FAEVYT emitieron un comunicado exigiendo a las aerolíneas que cumplan con los reembolsos y faciliten las reprogramaciones de miles de pasajeros que no han podido viajar debido a las restricciones propias y ajenas.

Los hoteleros de Mar del Plata tampoco aguantan más y se declararon en rebeldía al anunciar que no pagarán los impuestos para priorizar los sueldos de sus empleados.

El malestar se generaliza entre los actores de la actividad turística porque se están comenzando a cansar del canto de las sirenas que argumentan los funcionarios.

¿Las ayudas que se barajan existen?

Cuando se lanzó el plan Pre Viaje la idea era realizar un aporte de 15 mil millones de pesos al sector, un aporte extraordinario nunca antes imaginado por los empresarios turísticos.

Independientemente de una comunicación penosa, fue lamentable que recién en el mes de octubre se anunciara su implementación. Demasiado tarde para los destinos, los empresarios y también para los pasajeros.

De esa excelente idea quedaron sin utilizar la nada despreciable suma de 10 mil millones de pesos. ¿Cuánto habría significado en recuperacion económica para las economías regionales si más turistas hubieran recorrido nuestro país en ese momento? 

En estos días se ha hablado mucho de la nueva implementación de un Plan Pre Viaje 2021-2022, posiblemente para después de la temporada de invierno, aunque aún no hay definiciones, solo rumores.

Si existe la intención de hacerlo, ¿por qué no implementarlo desde ahora incluyendo toda la temporada invernal?

Anunciarlo con mayor antelación permitiria una mejor promoción y apurar la decisión del consumidor a viajar por nuestro país incentivando el turismo interno.

En este marco, ayudaría también que el Congreso de la Nación tratara el proyecto de Ley que declare la Emergencia de la Actividad Turística que fue presentada por una decena de Senadores en marzo pasado.

El turismo no tiene más margen para su supervivencia y a pesar de ello muchos funcionarios se llenan la boca de dulces promesas que hasta ahora sólo colaboran a incrementar el pasivo de los empresarios del sector.

Existen las ayudas, sí, pero sólo para los empleados. Los empresarios no están en la mira de las ayudas ni remotamente, pero nadie lo entiende.

Las ayudas económicas para pagar sueldos existen y son bienvenidas, pero son un salvavidas de plomo si el empresario termina cerrando porque no puede pagar cargas sociales, tributar impuestos o pagar servicios.

Sería muy bueno que dirigentes, políticos y funcionarios de todo el país logren entenderlo y se pongan de acuerdo. Sino todo habrá sido un gran paso… al vacío.